¿Cómo se explica? “La primera parte no lo hicimos bien, no estábamos presionando bien y creaban demasiado peligro. Hicieron dos goles rápidos y generaron dos más antes del descanso. Ahí, en el vestuario, hablamos de cómo mejorar. Y aunque la primera acción del segundo tiempo tampoco fue la mejor… con un balón que se fue al córner, un malentendido, justo a partir de ahí, reaccionamos. Sabíamos que si metíamos el primero, podíamos ganar. Y tras él, sentimos que podíamos hacer muchas más. En la segunda presionamos mejor, con la intensidad que se merece un partido de Champiobns. Y ahí está la diferencia”.

Pero se le ha visto muy cabreado en la primera parte, reprochando mucho tras una gran parada con 0-2 en el marcador. “Sí, porque estaban jugando demasiado fácil. Brandt, que tiene un buen tiro, controla, avanza y golpea sin problemas. Tuvimos que despertar, reaccionar. Y lo hicimos en el descanso, pero no siempre va a funcionar. Tenemos que empezar así… y el sábado, por ejemplo. Esa es la clave”.

¿De dónde sale esta fe? “No sé, es algo que en el campo sientes. Notas ese… no quiero llamarlo miedo, pero saben que juegan contra el Real Madrid, un equipo que ofensivamente te puede hacer mucho daño y con el ambiente creciendo… sientes que vas a meter más . Con el 2-2 tuvimos que relajarnos un poco, buscar el orden de nuevo y luego, con el 3-2, todo va rodado. ¡Aunque casi hacen el 2-3 antes! Si jugamos así el sábado, todo irá mejor”.

Thibaut Courtois, portero del Real Madrid, en Movistar