La próxima campaña de fruta de pepita en España presentará dos trayectorias opuestas. Según las previsiones de Cooperativas Agro-alimentarias de España, la cosecha de manzana se reducirá un 8,26% respecto a 2024, mientras que la de pera experimentará un repunte del 10,5%.

En cifras absolutas, la producción nacional de manzana se situará en 500.716 toneladas, un volumen que, pese a la caída interanual, se mantiene ligeramente por encima de la media de la última década. En el caso de la pera, el balance es diferente: se esperan 246.613 toneladas, una cifra superior a la del año pasado, pero aún 16,6% por debajo de la media histórica.

Dentro de las variedades, el grupo Golden mantiene su peso predominante con 232.691 toneladas, casi la mitad del total de la producción nacional. Le siguen las manzanas del grupo Gala, con 86.478 toneladas, consolidándose como la segunda variedad más relevante.

A escala europea, la producción de manzana se mantendrá en torno a 10,5 millones de toneladas, un volumen similar al de 2024 pero un 7,5% menor que la media de los tres últimos años. En este contexto, los principales países productores registrarán evoluciones diversas: Polonia alcanzará los 3,3 millones de toneladas (+3,4%), Francia los 1,5 millones (+3,6%) y Alemania el millón de toneladas (+14,7%). La excepción la marca Italia, que prevé un retroceso del 3,5% hasta los 2,2 millones de toneladas.

La pera: recuperación parcial con protagonismo de la Conferencia

La producción de pera Conferencia será el principal motor de crecimiento, con una previsión de 125.897 toneladas, lo que supone un incremento del 25% respecto a la campaña pasada y más de la mitad del total nacional. En contraste, otras variedades reflejan retrocesos: la Ercolini-Coscia se reducirá un 21,4% hasta las 26.652 toneladas; la Blanquilla caerá un 10,9% hasta las 25.283 toneladas; mientras que la William’s, con 25.628 toneladas, superará por primera vez en volumen a la Blanquilla.

En el conjunto de Europa, se estima una producción de 1,79 millones de toneladas, lo que representa un crecimiento del 1,4% frente a 2024, aunque todavía un 2,5% inferior a la media de los tres últimos años. La recuperación de Bélgica (355.000 toneladas) y Países Bajos (348.000 toneladas) compensa parcialmente la brusca caída en Italia, donde la producción descenderá un 24,7% hasta situarse en 302.000 toneladas, muy lejos de su capacidad habitual.

Las previsiones para 2025 dibujan un escenario mixto para el sector frutícola español. Mientras la manzana afronta un retroceso de cosecha tras los buenos resultados de 2024, la pera inicia una recuperación apoyada en la variedad Conferencia. En el plano europeo, los equilibrios entre países productores marcarán la disponibilidad en los mercados y podrían influir en la evolución de precios y flujos comerciales a lo largo de la campaña.