La visita de don Juan Carlos a España ha sido breve, de poco más de doce horas. El rey emérito aterrizó anoche en Vitoria, donde acostumbra a realizar sus revisiones médicas periódicas. Tras concluirlas, abandonó el país para viajar a Portugal, donde disfrutará de unos días de descanso en Lisboa. Este corto regreso coincide con la polémica generada por la próxima publicación de sus memorias, que saldrán a la venta el 5 de noviembre en Francia. Algunos medios franceses ya han adelantado fragmentos del libro, lo que ha despertado un notable interés mediático.

Sin embargo, las revelaciones de algunos capítulos que podrían comprometer su imagen y la de la Casa Real no parecen haberle inquietado. Don Juan Carlos aterrizó en el aeropuerto de Foronda el miércoles por la noche, procedente de Londres, a bordo de un vuelo que despegó del aeródromo británico de Farnborough. Como es habitual, el emérito apareció acompañado por su equipo de seguridad, que viajaba como copiloto en el vehículo.

Juan Carlos I de camino a Cascáis. (Gtres)

En torno a las cuatro de la tarde, el rey emérito emprendió rumbo al país vecino. Al llegar al aeropuerto y percatarse de la presencia de los medios, saludó con un gesto cordial, levantando la mano derecha desde el coche. Ya en la pista, recibió asistencia de su equipo para subir al jet privado con el que abandonó España. Su destino es Cascais, donde descansará unos días, como adelantaba El Mundo y donde se quedará hasta el mismo día de la publicación de sus memorias.

El próximo 5 de noviembre, el rey emérito tiene previsto regresar a España, concretamente a Sanxenxo, para participar en la regata Desafío Barceló a bordo del Bribón, dentro de la categoría de seis metros. Esta competición se celebrará durante el segundo fin de semana de noviembre. Como es costumbre desde su traslado a Abu Dabi, don Juan Carlos se alojará en la vivienda de su amigo y anfitrión Pedro Campos, quien vuelve a poner su casa a disposición del emérito durante sus estancias en Galicia.

Don Juan Carlos saluda desde el coche en Vitoria. (EFE)

“Dudé en escribir este libro, pero poco a poco me di cuenta de que los hijos y nietos de mis amigos no tenían la menor idea de Franco ni de la Transición democrática que le siguió. Y, sin embargo, los años setenta no han pasado hace tanto. Creí necesario dar testimonio directo de lo que viví durante treinta y nueve años de servicio a mi país”, explica el emérito en la entrevista a ‘Le Figaro’. La expectación por la publicación de sus memorias es máxima, especialmente ahora que falta poco más de una semana para descubrir su contenido.

La visita de don Juan Carlos a España ha sido breve, de poco más de doce horas. El rey emérito aterrizó anoche en Vitoria, donde acostumbra a realizar sus revisiones médicas periódicas. Tras concluirlas, abandonó el país para viajar a Portugal, donde disfrutará de unos días de descanso en Lisboa. Este corto regreso coincide con la polémica generada por la próxima publicación de sus memorias, que saldrán a la venta el 5 de noviembre en Francia. Algunos medios franceses ya han adelantado fragmentos del libro, lo que ha despertado un notable interés mediático.