La producción estimada de vino en España en este 2025 bajará el 15 % con respecto al año pasado, al contrario de lo que sucederá con los otros dos grandes productores de la Unión Europea, Italia y Francia, donde se esperan crecimientos interanuales del 8 % y del 2,3 %, respectivamente. El sector vitivinícola europeo prevé una producción estimada de 145,5 millones de hectolitros (Mhl) de vino para 2025, lo que supone un aumento del 1 % con respecto a 2024. Aunque el volumen total de la UE se está recuperando, sigue un 7,5 % por debajo de la media de los últimos cinco años.
FUENTE: COPA-COGECA, comités que agrupan a las organizaciones profesionales y cooperativas agroganaderas de la Unión Europea.En general, la producción vitivinícola europea muestra signos de mejora, pero persiste una tendencia a la baja a largo plazo. La diferencia entre las cosechas de 2025 y 2018 sigue superando los cuarenta millones de hectolitros.
Los viñedos de toda Europa siguen enfrentándose a una combinación de retos climáticos y comerciales que dificultan la plena recuperación del sector.
DENUNCIAS Y REIVINDICACIONES. ASAJA viene denunciando la difícil situación del sector vitivinícola español, marcada por la crisis de precios (incluida la oferta de contratos de uva por parte de bodegas a precios que no cubren los costes de producción, lo que incumple la Ley de la Cadena Alimentaria), la caída del consumo interno, la burocracia y los efectos del cambio climático.
Nuestra organización defiende los intereses de los viticultores y ha demandado medidas urgentes a nivel nacional y europeo para garantizar la rentabilidad de las explotaciones, en un contexto de menor consumo interno y mayores dificultades de exportación a mercados ya consolidados debido a las guerras comerciales.
Los tres mayores productores de vino de la UE (Italia, Francia y España), que juntos representan cuatro quintas partes del volumen total, han reducido su producción conjunta en un 1,5 % en comparación con la cosecha de 2024; pero con muy diferente comportamiento con respecto al pasado año.
ESPAÑA LIDERA LA CAÍDA ENTRE LOS GRANDES PRODUCTORES. Italia se consolida como el mayor productor de la UE, con unos 47 Mhl, mientras que Francia ocupa el segundo lugar por un estrecho margen, con alrededor de 37 Mhl, y España cae al tercer lugar, con aproximadamente 31,5 Mhl, tras un descenso del 15 % en el último año, el mayor porcentaje entre los grandes países productores europeos.
En ese sentido, Alemania y Portugal registraron también importantes caídas de la producción, del 8 % y del 11 % respectivamente, en comparación con el año pasado. Por el contrario, Italia y Francia esperan aumentos, como se ha señadao, si bien la producción francesa aún sigue estando un 12 % por debajo de la media de los últimos cinco años.
Los viñedos han sido testigos de grandes anomalías climáticas y graves fenómenos meteorológicos adversos en 2025. Las olas de calor, sequías, inundaciones y tormentas de pedrisco, unidas a ciertas enfermedades, han impedido que el sector se recupere hasta niveles cercanos a los previos a 2020. Los incendios forestales de finales de agosto en el sur de Francia destruyeron más de mil hectáreas de viñedo.
ARANCELES DE ESTADOS UNIDOS. Aunque la oferta de vino sigue siendo baja, las presiones de la demanda limitan cualquier aumento significativo de la producción. El mayor mercado para los vinos europeos, Estados Unidos, ha impuesto repetidamente aranceles a los productos de la UE, incluido el vino.
Esta nueva política estadounidense ha mantenido bajos tanto los volúmenes como los precios, erosionando los márgenes de beneficio de los productores de la UE. Estas barreras comerciales se producen en un periodo en el que la inestabilidad mundial ya ha perturbado los flujos comerciales a nivel global.
DEMANDA DEBILITADA. En general, la demanda sigue siendo débil. Los temores económicos, como la inflación y la incertidumbre en el mercado laboral, frenan el gasto, mientras se está produciendo un cambio sustancial en las preferencias de los mercados nacionales. Estos factores no permiten que la demanda compense la reducción de los volúmenes de producción.
Luca Rigotti, presidente del grupo de trabajo sobre vino de la COPA-COGECA (comités del sector agoganadero a nivel comunitario, de los que forma parte ASAJA), ha explicado que la cosecha de 2025 pone de relieve lo difíciles que siguen siendo las condiciones.
«Nuestros viñedos se enfrentan a menudo a circunstancias que distan mucho de ser ideales. Sin embargo, en muchos casos, los productores han logrado invertir la reciente tendencia a la baja. En toda Europa, los viticultores están ofreciendo una calidad excepcional, demostrando una dedicación y una resistencia notables ante los numerosos retos a los que se enfrentan», ha comentado Rigotti.