Las empresas medianas españolas afrontan 2026 con una hoja de ruta marcada por la presión de los costes y la necesidad de proteger márgenes. Así lo refleja el último informe International Business Report de Grant Thornton, un estudio de referencia elaborado a partir de encuestas a directivos del middle market, disponible en su sitio oficial en España.
El documento sitúa a estas compañías en una posición clave dentro del actual contexto económico, caracterizado por una inflación más contenida a nivel macro, pero todavía exigente en el día a día empresarial.
El dato que marca el rumbo de las empresas medianas en 2026
A partir del análisis de expectativas empresariales, el informe confirma que el 56 % de las empresas medianas prevé subir precios en 2026. Se trata del porcentaje más elevado registrado en la serie histórica del estudio para España.
Este movimiento no responde a una decisión aislada, sino a una tendencia generalizada en un segmento empresarial que engloba compañías de entre 50 y 3.000 empleados y que constituye uno de los motores de la economía nacional.
Un porcentaje por encima del entorno europeo
La previsión de las empresas medianas españolas se sitúa por encima de la media europea y también supera el promedio global del informe. Mientras otros países muestran una mayor contención, el tejido empresarial español anticipa un ajuste más intenso en su política de precios.
Este diferencial apunta a factores estructurales propios del mercado nacional, como la dependencia energética, la estructura de costes logísticos o la evolución de determinados sectores intensivos en mano de obra.
Las razones detrás de la subida de precios
Las compañías consultadas identifican varios elementos que explican por qué las empresas medianas consideran inevitable este ajuste de precios de cara a 2026.
Costes que siguen presionando los márgenes
Aumento sostenido de los costes energéticos, pese a la moderación puntual de la inflación general.
Incremento del precio de las materias primas en determinados sectores industriales.
Mayor gasto logístico y de transporte, especialmente en cadenas de suministro complejas.
Presión salarial en un contexto de escasez de determinados perfiles profesionales.
Estas variables, según los directivos encuestados, reducen el margen de maniobra para absorber costes sin trasladarlos al precio final.
Inflación contenida en los datos, pero no en la empresa
El contraste entre la percepción empresarial y los indicadores macroeconómicos es uno de los aspectos más relevantes del informe. Mientras los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística reflejan una inflación más moderada en España, la realidad operativa de las empresas medianas es distinta.
El IPC se ha visto influido por factores como el abaratamiento puntual de la electricidad o la moderación de algunos bienes, pero los costes estructurales que soportan las empresas siguen en niveles elevados.
Del dato macro a la realidad micro
Esta desconexión explica por qué muchas empresas medianas consideran que la estabilidad macroeconómica no se traduce automáticamente en alivio para su cuenta de resultados. La toma de decisiones se basa en la sostenibilidad del negocio a medio plazo.
Impacto directo en consumidores y mercado
La previsión de subida de precios por parte de más de la mitad de las empresas medianas tiene implicaciones claras para el conjunto de la economía española.
Efectos sobre el consumo
Si estos incrementos se materializan, los consumidores podrían enfrentarse a un encarecimiento gradual de bienes y servicios, especialmente en sectores donde el peso de estas empresas es mayoritario.
El impacto será más notable si la evolución de los salarios no acompaña al mismo ritmo que los precios, lo que afectaría al poder adquisitivo de los hogares.
Consecuencias para la inflación en 2026
Desde el punto de vista macroeconómico, este comportamiento empresarial puede ralentizar el descenso de la inflación hacia los objetivos del Banco Central Europeo, introduciendo nuevas tensiones en la política monetaria.
El papel estratégico de las empresas medianas
Las empresas medianas representan un eslabón esencial entre las grandes corporaciones y las pymes. Su comportamiento tiene un efecto arrastre sobre proveedores, empleo y precios en amplias capas del mercado.
Por este motivo, sus decisiones de cara a 2026 son observadas de cerca por analistas, instituciones y responsables de política económica.
Un termómetro adelantado del ciclo económico
Históricamente, las expectativas del middle market han funcionado como un indicador adelantado de cambios en el ciclo económico. La actual previsión de subidas de precios refuerza la idea de que las tensiones de costes aún no han desaparecido.
Un escenario que marcará 2026
Todo apunta a que 2026 será un año decisivo para el equilibrio entre crecimiento, precios e inflación. Las decisiones adoptadas ahora por las empresas medianas tendrán un efecto directo sobre la evolución económica del país.
Con más de la mitad del sector anticipando subidas, el comportamiento de las empresas medianas se perfila como uno de los factores clave que condicionarán los precios, el consumo y la inflación en España durante 2026.