Un profesor me contó que conocía a una familia que tuvo que llevar a la hija al logopeda por que hablaba y conjugaba de manera extraña. Resulta que la niña simplemente hablaba Tagalog, aprendido de su niñera.
Historia vagamente relacionada.
Anda que no hacen bien los filipinos la panceta de cerdo.
Pero vaya, que lo del español como que está desaparecido, una vez conocí a una Marilou, y se enfadó tela cuando le expliqué que su nombre estaba mal escrito.
2 comments
Un profesor me contó que conocía a una familia que tuvo que llevar a la hija al logopeda por que hablaba y conjugaba de manera extraña. Resulta que la niña simplemente hablaba Tagalog, aprendido de su niñera.
Historia vagamente relacionada.
Anda que no hacen bien los filipinos la panceta de cerdo.
Pero vaya, que lo del español como que está desaparecido, una vez conocí a una Marilou, y se enfadó tela cuando le expliqué que su nombre estaba mal escrito.