«Está trabajando, no 24 horas al día, porque duerme. Pero duerme muy poco. Cualquier día que vaya a la fábrica, cualquiera que vaya a cualquier hora, miras, y está en la oficina. A cualquier hora… te puedo decir las dos de la mañana«. Pedro de la Rosa ilustraba recientemente la inmersión absoluta de Adrian Newey en su primer y trascendental proyecto con Aston Martin. Aunque nada nuevo bajo el sol…
Por aquí y por allá surgen pinceladas de la filosofía y actitud profesional del ingeniero británico en Aston Martin. «Ahora mismo está muy concentrado. Siempre está en su habitación, en su mesa de dibujo, concentrado en obtener resultados», explicaba Fernando Alonso en una reciente entrevista del propio equipo. Su biografía Cómo hacer un coche de carreras sirve como plantilla personal para entender esa actitud de inmersión total que siempre le ha distinguido, aunque ahora con una motivación diferente por las singulares circunstancias del proyecto con Aston.
Aunque según la historia de sus diferentes proyectos, el futuro monoplaza de 2026 podría no resultar un ganador inmediato, aunque sí más adelante. Quién sabe, porque ya ha sucedido en varias ocasiones. Factor que quizás inspire los recientes planteamientos hechos públicos por Alonso para su retirada. Pero este será motivo para un próximo artículo.
BREAKING: Adrian Newey to join Aston Martin from 2025! 🚨 pic.twitter.com/qOv32JHXpE
— Sky Sports F1 (@SkySportsF1) September 10, 2024
«En mi pensamiento, noche y día»
«Para mí, las carreras han sido completamente absorbentes. Ha habido épocas en que han ocupado mi pensamiento día y noche. Frank Williams comentó una vez que soy la persona más competitiva que conocía», explica Newey en su libro. Para que lo dijera el mítico Williams…
«Tal vez la actitud desdeñosa de los maestros de la escuela y la lucha para llegar a la universidad me inculcaron la determinación de demostrar que podía tener éxito. Poned esa determinación en la arena deportiva, y se convierte en competitividad», explica en su biografía acerca de las experiencias que cuajaron sus enfoques personales y profesionales.
Una competitividad canalizada a través de una mente ultra focalizada, seguro que vital para esa visión holística que le distingue al concebir un monoplaza. Una carencia personal está en parte de sus raíces intelectuales y psicológicas. «Nunca llegué a dominar las matemáticas (hoy sigue siendo mi talón de Aquiles) pero pude superar el problema memorizando las derivaciones al estilo loro. Me inculcó la determinación de que cuando las cosas se ponen difíciles hay que esforzarse hasta encontrar el camino».
Newey fue artífice de los éxitos de Red Bull, McLaren y Williams. La motivación con Aston será distinta, pero no menos intensa. (AFP7)
¿Como imaginar a alguien memorizando sin comprender complejas fórmulas? «También me formó la capacidad de concentrarme y estudiar lo que, sin duda, me ha ayudado en mi carrera, aunque, debo admitirlo, no en el aspecto social. Particularmente los fines de semana, suelo experimentar la sensación de estar en un túnel, sin ver a la izquierda ni a la derecha, solo lo que está justo frente a mí». Solo hay que verle en boxes o la parrilla. Idéntico proceso del que son testigos en Aston Martin, como De la Rosa y Andy Cowell también resaltan.
«Absorto en lugar de egoísta»
La inmersión total en su trabajo le costó dos matrimonios, y va por un tercero. «Es cierto que puedes sumergirte tanto en lo que intentas lograr que corres el riesgo de caer en la perspectiva «túnel», volverte irreflexivo y dejar de tener en cuenta las pequeñas cosas que hacen que las personas de tu vida sean felices o la vida familiar sea más fluida».
En su biografía, Newey recuerda el diagnóstico de su segunda esposa. «Me dijo que yo era la persona más egoísta que conocía. Dos matrimonios fallidos, incluido el matrimonio con ella, me sugieren que quizás puede tener razón«. Cuando Aston Martin le daba la bienvenida en las redes sociales tras la oficialización de su fichaje, su tercera esposa, Amanda, ya tenía esa realidad totalmente asumida. «¡Estoy deseando verte de nuevo, mi querido marido! Nos pondremos al día dentro de cinco años». Su marido ya ha desaparecido en su despacho y los tableros.
The Adrian Newey x Aston Martin era officially begins today 🧠
His reported salary will see him earn £3,424 every hour 💰 pic.twitter.com/HtqRuny5Rw
— Autosport (@autosport) March 3, 2025
Newey reconoce su dificultad para desconectar. «Mandy y yo fuimos a las Maldivas para pasar unas vacaciones en agosto de 2014, y mientras estaba sentado en la playa, se me ocurrió mi lista, empecé a trabajar en algunos bocetos e ideas (del Aston Martin Valkyrie)». Ni en vacaciones.
En su libro, el ingeniero contestaba a su segunda esposa, pero modificando el marco. «Prefiero pensar en mí mismo como absorto en lugar de egoísta. Después de todo, no estoy pensando en mí mismo, sino en un producto». Ahora, ese producto es el futuro AMR26, bajo el reglamento más complejo de la historia de la Fórmula 1, en palabras del propio Newey. Hoy, la definición de «absorto» sería un eufemismo.
Adrian Newey won’t be looking at Aston Martin’s current problems 🧠 pic.twitter.com/feJV6UKLIq
— Autosport (@autosport) April 17, 2025
«Soy más feliz cuando se trata de trabajar sobre un gran cambio de normativa», proclama Newey en su libro, algo de sobra conocido porque le permite explorar y explotar su creatividad. Ultra competitivo para marcar diferencias, con motivación sideral para aplicar su foco sumergido en su mundo de ideas, Newey debe ser hoy totalmente feliz. De aquí que no salga de su despacho.
Nuevo proyecto de extremada complejidad técnica, para una organización que ha depositado en él sus mayores esperanzas, con salario astronómico y de la que también es accionista… Siendo Adrian Newey, normal que no duerma, o duerma lo justo y viva en su propia dimensión mental. La otra cuestión. ¿Ganará su primer monoplaza de Aston Martin en 2026 a tenor de lo vivido en el pasado? Continuará.
«Está trabajando, no 24 horas al día, porque duerme. Pero duerme muy poco. Cualquier día que vaya a la fábrica, cualquiera que vaya a cualquier hora, miras, y está en la oficina. A cualquier hora… te puedo decir las dos de la mañana«. Pedro de la Rosa ilustraba recientemente la inmersión absoluta de Adrian Newey en su primer y trascendental proyecto con Aston Martin. Aunque nada nuevo bajo el sol…