Reseña de «Réquiem y exaltación» de Matías Escalera, Lastura Ediciones, 2025

El autor propone la creación de un nuevo lenguaje, aún inexistente, para que la nueva clase, los nuevos esclavos, aprendan a nombrar su vieja explotación.

La literatura de Matías Escalera Cordero siempre me ha causado, de entrada, algo de desconcierto, para luego atraparme en una espiral de emoción y pensamiento, detrás de la cual termina apareciendo un edificio de estilo intachable. En ese sentido, es el autor que he leído que presenta una mayor coherencia entre su prosa y su verso. No es un novelista que escribe poesía ni un poeta que escribe novelas (y es todo eso a la vez), sino más bien una suerte de escritor total, si me permitís el atrevimiento, aunque mucho más próximo a Brecht que a Wagner, por supuesto.

La historia de la literatura es su caja de herramientas, y utiliza las más adecuadas, en cada caso, para novelar o poetizar (tanto monta monta tanto), el tiempo presente, un tiempo minuciosamente observado y analizado con el ojo, la mente y el corazón de un materialista convencido.

Pero este proyecto galdosiano se complementa con la clara vocación de intervenir políticamente, de una manera nada ortodoxa y muy alejada de lo que vulgarmente se entiende por “política”. La obra de Matías Escalera no es panfletaria ni partidista, pero sí está impregnada de un sentido de la historia indistinguible de su compromiso ético, que va mucho más allá de sus textos.

Réquiem y exaltación, el último poemario publicado por el autor, se anuncia a sí mismo como una despedida de la vieja clase obrera y una bienvenida a los nuevos esclavos. Está compuesto por una serie de diálogos entre diversas voces, a través de las cuales se reivindica el papel de la práctica poética como vínculo, entre pasado, presente y futuro, pero también entre camaradas, de militancia política tanto como de militancia literaria. Para ello, hay que reconocer, y reconocerse, a través de ese materialismo, un tanto sentimental, en el buen sentido, que constituye contexto y guía del autor desde siempre.

La militancia implica enfrentarse a una serie de abstracciones teóricas que pueden acabar nublando principios y valores básicos. Matías Escalera hace frente a esas abstracciones a través de la palabra justa de la poesía, desde la exaltación romántica de Hölderlin hasta el realismo descarnado de Bertolt Brecht. Ambas voces están presentes en su nuevo poemario de diferente manera, directa e indirectamente; o lo que llama “la cuarta voz”, amigos y amigas poetas, camaradas del verso, con quienes comparte “un gesto de autor”, invitándolos a participar, con sus propios poemas, en la lógica estructural de la obra. Lo personal y lo político se entrelazan, como no podía ser de otra manera. La amistad política y la generosidad, junto al rigor, resultan así esenciales para tejer un diálogo colectivo que interpela al lector, o lectora, sobre su propia condición.

Los versos de Réquiem y exaltación son tan concretos como etéreos, tan líricos como certeros, tan emocionantes como apegados a la realidad. Con ellos, el autor propone la creación de un nuevo lenguaje, aún inexistente, para que la nueva clase, los nuevos esclavos, aprendan a nombrar su vieja explotación. Tal vez sea ese el sentido último del poemario, el legado del poeta a quien le escuche/lea: la importancia de nombrar, con el lenguaje propio, los vínculos que nos atraviesan, a veces invisibles, intangibles, ocultos bajo montones de palabrería vana.

Pero el escritor solo puede nombrar con su lenguaje, el viejo lenguaje de la vieja clase, y escribir “atravesado por la melancolía, la rabia y la ternura”, como expresa el propio Matías al final del libro. Solo asumiendo esa realidad, seremos capaces de hacer frente a las abstracciones teóricas (“precariado” o “clase media” son dos caras de una misma abstracción posmoderna), que entorpecen el camino nublando los vínculos, lazos que nos une, a la vieja clase con la nueva esclavitud, y que nos empujan a la lucha contra la vieja/nueva explotación de siempre.

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Matías Escalera Cordero es autor de varias novelas, la más reciente, Un sollozo del fin del mundo, una colección de relatos y siete poemarios, el más reciente, Réquiem y exaltación. Fue galardonado por su obra de teatro El refugio, y es autor de Memorias de un profesor malhablado, diversos ensayos y numerosos artículos de crítica literaria universitaria. Ha sido traducido a varios idiomas e incluido en numerosas antologías y libros colectivos. http://matiasescalera.com/