Con la llegada de octubre y la bajada de temperaturas, resfriados y virus como la gripe están a la vuelta de la esquina. El clima frío favorece el contagio de estas infecciones de invierno, cuando las personas tienden a juntarse en espacios cerrados aumentando más el riesgo. Así pues, desde Sanidad ya han anunciado que el calendario de vacunación antigripal comenzará el próximo 15 de octubre para todas aquellas personas vulnerables y finalizará el 31 de enero. Por primera vez desde 2021, las autoridades médicas han separado la campaña de virus de la influenza de la de la Covid-19, por lo que han compartido una serie de recomendaciones por separado.

En esta nueva temporada contra la gripe, el objetivo no difiere del de otros años, que es «reforzar la protección de las personas más vulnerables para reducir la morbimortalidad, así como disminuir el impacto de estas infecciones sobre la capacidad de la atención sanitaria y sociosanitaria», tal y como recoge el Ministerio de Sanidad. Para ello, el Sistema Nacional de Salud recomienda la vacuna de la gripe a 4 grupos de población en este 2025/2026.

1. Personas con mayor riesgo de complicaciones

Es de sobra conocido que la vacuna de la gripe es primordial en aquellas personas que superen los 60 años de edad, así como en la población infantil de entre 6 y 59 meses de edad, donde la tasa de mortalidad crece. Sin embargo, también es aconsejable para aquellas mujeres embarazadas en cualquier trimestre de gestación o en puerperio si no se vacunaron durante el embarazo. 

Por otro lado, las autoridades además recogen como grupo de riesgo a aquellas personas de 5 a 18 años que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de Reye tras la gripe. Y, para aquellas personas entre 5 y 59 años de edad que presenten las siguientes condiciones de riesgo o con posibilidad de complicaciones graves tras la infección:

  • Internas en centros de discapacidad, residencias de mayores e instituciones cerradas.
  • Diabetes mellitus y síndrome de Cushing.
  • Obesidad mórbida.
  • Enfermedades crónicas cardiovasculares, neurológicas o respiratorias, incluyendo displasia broncopulmonar, fibrosis quística y asma.
  • Enfermedad renal crónica y síndrome nefrótico.
  • Hemoglobinopatías y anemias o hemofilia, otros trastornos de la coagulación y trastornos hemorrágicos crónicos, así como receptores de hemoderivados y transfusiones múltiples.
  • Asplenia o disfunción esplénica grave.
  • Enfermedad hepática crónica, incluyendo alcoholismo.
  • Enfermedades neuromusculares graves.
  • Inmunosupresión (incluyendo las inmunodeficiencias primarias y la originada por la infección por VIH o por fármacos, así como en los receptores de trasplante, déficit de complemento y terapia CAR-T).
  • Cáncer y hemopatías malignas.
  • Enfermedad inflamatoria crónica.
  • Trastornos y enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras.
  • Enfermedad celíaca.
  • Fístula de líquido cefalorraquídeo, implante coclear o en espera del mismo.
  • Personas fumadoras.

2. Personas que trabajan en servicios esenciales

Con motivo de reducir el impacto y así poder mantener los servicios críticos y esenciales a la comunidad, Sanidad recomienda que se administre la vacuna de la gripe a:

  • Personal de centros y establecimientos sanitarios y sociosanitarios públicos y privados.
  • Personas que trabajan en servicios públicos esenciales, con especial énfasis en los siguientes subgrupos: Fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, con dependencia nacional, autonómica o local,  así como las Fuerzas Armadas, Bomberos y Servicios de protección civil.

3. Personas que puedan transmitir la gripe a población de riesgo

Aunque no seas un persona con riesgo, sí puedes ser portadora. En este sentido, Sanidad recomienda a las personas que pueden transmitir el virus de la gripe a personas vulnerables que se presenten a la vacunación. Estos grupos serían:

  • Personas que proporcionen cuidados domiciliarios y convivientes con pacientes recogidos en el apartado 1, incluyendo a los cuidadores principales y convivientes de los menores de 6 meses.
  • Personal y estudiantes en prácticas en centros sanitarios y sociosanitarios, públicos y privados, centros de menores, tanto de atención primaria como hospitalaria, así como personal de oficinas de farmacia.

4. Otros grupos de riesgo

Las autoridades médicas, asimismo, recogen como población de riesgo de contraer o transmitir el virus a personal de guarderías y centros de educación infantil (hasta los 6 años). 

Así como, a personas con exposición laboral directa a animales o a sus secreciones en granjas o explotaciones avícolas, porcinas o de visones o a fauna silvestre (aves, jabalíes o mustélidos), como ganaderos, veterinarios, trabajadores de granjas, cazadores, ornitólogos, agentes de medioambiente, personal de zoológicos, etc. «La finalidad es reducir la oportunidad de una infección concomitante de virus humano y aviar o porcino, disminuyendo la posibilidad de recombinación o intercambio genético entre ambos virus», detallan.