No es ningún secreto que muchos pilotos de Fórmula 1 se gastan mucho dinero en hipercoches supercaros que a menudo aparcan en sus garajes de Mónaco y los dejan parados. El piloto de Haas Esteban Ocon, por supuesto, no quiere ser peor y ha llevado su nuevo Lamborghini Revuelto a los tan denostados talleres Mansory, que han sustituido grandes partes de la carrocería por fibra de carbono roja/negra y han vuelto a coser el interior. No se ha hecho nada en el interior de los paneles de aluminio y fibra de carbono porque Mansory cree que el motor y la transmisión ya son suficientemente potentes.
Carbuzz:
«En la parte trasera del Revuelto también hay mucho que hacer. Para empezar, el alerón trasero hidráulico original se ha sustituido por uno acabado en fibra de carbono forjada y también se ha añadido un difusor trasero más pronunciado. Un juego de intrincadas llantas posventa remata el aspecto. Aunque es difícil estar detrás de algunos de los proyectos de Mansory, en realidad éste no nos disgusta. Los toques únicos no se han detenido en el exterior. En el interior hay zonas de cuero rojo brillante, incluso en el dashboard y el túnel de transmisión. También se ha añadido el logotipo de Ocon a los paneles de las puertas y al revestimiento del techo. El botón de arranque/parada del motor también se ha reubicado en el techo interior. Los cinturones de seguridad rojos completan las modificaciones».



