Sin embargo, su distinción de Ricciardo como “mentor” subraya el papel destacado que desempeñó, yendo más allá del trabajo en equipo hacia el desarrollo personal. El recorrido de Tsunoda demuestra cómo las relaciones entre pilotos no solo contribuyen a las habilidades de carrera, sino también a construir la confianza y el profesionalismo esenciales para el éxito a largo plazo en la Fórmula 1.