Fernando Alonso lleva años escribiendo sus propias reglas en la Fórmula 1. El piloto asturiano volvió a subirse a un monoplaza de la F1 en 2021 y, desde ese momento, decidió cambiar radicalmente su actitud. Un puntito más canalla, más gracioso, bromista, peleón… todo lo que cabía esperar de un tipo de vuelta de todo y con la vida resuelta al que ya no le sorprende nada.
El asturiano no se corta a la hora de criticar a la FIA, a los compañeros o a su propio equipo cuando algo no le parece bien. En el último GP de Singapur lanzó un dardo a Hamilton y a la FIA: «Todos tenemos que hacer la pista, con o sin frenos. Él siempre tiene más tolerancia, ojalá que hoy sea un poco menos». Fue un Gran Premio muy entretenido en el que Fernando Alonso terminó 8º después de remontar dos puestos para levantar el título de Piloto del Día y donde dijo a sus mecánicos que si le hablaban en cada vuelta acabaría «desconectando la radio».
Tecnología ‘Made in Alonso’
Lo que ha pasado más desapercibido del piloto asturiano es la tecnología que luce en los circuitos antes y después de las carreras. Un combinado de dispositivos punteros con otros más antiguos que pueden parecer impropios de un profesional que en 2025 se embolsará 20 millones de euros como piloto profesional, más lo que pueda ganar en patrocinios.
Fernando Alonso
Fernando Alonso no tiene una marca de móviles entre sus patrocinadores personales, aunque es imagen de la empresa española Finetwork y su equipo sí que tiene un acuerdo con la china realme.
El iPhone 14 Pro Max morado que llevaba en sus manos está muy lejos del iPhone 17 que acaba de poner a la venta Apple
En la vuelta previa al circuito de Singapur, Alonso se subió al coche descapotable para saludar a sus fans y hacer fotos con un móvil de 2022. El iPhone 14 Pro Max morado que llevaba en sus manos está muy lejos del iPhone 17 que acaba de poner a la venta Apple. Es más, Alonso lo llevaba protegido con una carcasa transparente con bordes negros. Dentro de esa funda, se podían ver varios papeles y, por encima de todos, una foto de dos pilotos que, posiblemente, sea algún recuerdo de sus primeras carreras antes de llegar a la F1.
Auriculares
Pero todo cambia cuando Fernando Alonso escucha música. En esa misma foto se le puede ver con unos auriculares de 1.200 euros de la marca Bang & Olufsen. Concretamente el modelo Beo Grace elaborado en aluminio natural con un acabado pulido brillante. Según la compañía danesa «en su interior, se encuentra un driver de titanio de 12 mm que produce graves más profundos y agudos bien nítidos». Fernando Alonso comenzó a ser imagen de Bang & Olufsen hace dos años con el altavoz Beosound Explore que se presentó con la firma del piloto grabada con láser en el borde superior y el número 14.
Beosound Explore
Lo más extraño de todo esto es que Fernando Alonso sí que es imagen de un móvil. En concreto del realme GT 7 Dream Edition en colaboración con Aston Martin, pero no con Fernando Alonso de manera directa. El terminal cuenta con una batería de 7.000 mAh y carga ultra rápida de 120 vatios además de montar el primer chipset MediaTek Dimensity 9400e disponible en Europa fabricado con el proceso de 4 nanómetros de TSMC.
Realme GT 7 Dream Edition
El precio del realme GT 7 Dream Edition es de 899 euros, nada que ver con los más de 1.200 euros que pudo pagar Alonso por el iPhone 14 hace tres años.
«Siempre ha sido así. Ser el dueño de mi destino a veces me ayudó y a veces me perjudicó. No seguiré lo que hacen otros y que ellos dicten mi destino, lo haré por mí mismo, para bien o para mal es como soy», dijo Alonso hace años en un documental. Y lo cumple. Punto por punto.
Unos auriculares de alta gama y un móvil de hace tres años con una funda y papeles en su interior. Esas son las reglas de don Fernando Alonso cuando se baja del monoplaza.