Andrés Verdeguer
Bocairent (Valencia), 9 oct (EFE).- La plaza de toros de Bocairent ha acogido este jueves un festival taurino especial e histórico con motivo del 9 d’Octubre que ha reunido a representantes de cuatro décadas de toreo valenciano, desde Ponce y Blázquez a Barrera, El Califa, Román y Bruno Gimeno con novillos de Juan Pedro Domecq.
La cita, mientras la plaza de toros de València sigue cerrada, se había organizado para celebrar el trigésimo quinto aniversario de alternativa de Víctor Manuel Blázquez y el público ha respondido, con unos tendidos que rozaban el lleno.
Los hermanos Rafa y Paco Marti impulsaron ese homenaje por la alternativa de Blázquez y con el temple de los mejores toreros lidiaron con todas las alarmas de la dana Alice, hasta lograr celebrar de modo ejemplar un festival histórico e intergeneracional por reunir cuatro décadas de toreo valenciano en el coso de Bocairent, excavado en la roca y con 182 años de historia.
Enrique Ponce fue cadencia y ritmo en una faena de puro almíbar. Poncinas y plena confianza, como si estuviese en activo. Su Juan Pedro tuvo clase excelente. Por eso, junto a las dos orejas para Enrique Ponce, el premio de la vuelta al ruedo para el novillo.
Víctor Manuel Blázquez, en tarde de protagonismo, efeméride y homenaje, fue pura entrega. Brindó la faena a sus hermanos Luis y Raúl Blázquez, echó las rodillas al suelo varias veces durante la faena y le voló la zurda con sutil temple. La actitud de siempre 35 años después y dos orejas.
Vicente Barrera se midió con un novillo áspero al que había que consentir. Barrera le pisó terrenos comprometidos y pulseó con acierto, sobre todo en redondo, hasta hacerse amo y señor. Además, dejó una gran estocada. Otras dos orejas más que merecidas.
Volver a ver a torear a José Pacheco ‘El Califa’ era uno de los acontecimientos del festival. El novillo salió rajado y del Califa nos quedamos con los destellos de sus mano izquierda y de su enfibrado temple en redondo. Logró una buena estocada, cortó una oreja y dio la vuelta al ruedo acompañado por su hija, lo que fue otra de las estampas emotivas del festival.
El novillo de Román ya tenía expresión de toro. Hacía un mes que Román no toreaba y reaparecía en Bocairent. Buena toma de contacto de cara a sus compromisos en Madrid y Zaragoza. El valenciano de Benimaclet cuajaba una faena de enorme mando y ligazón, sobre todo en redondo, y meritorio al natural. Siempre ofreciendo distancia para sacar lo mejor del novillo con tandas bien llenas de muletazos de mucho trazo y profundidad La estocada, casi entera, fue más que suficiente. Dos orejas y vuelta al novillo-toro.
Bruno Gimeno superó con creces el examen que le puso el negro salpicado de Juan Pedro. Un novillo con cuajo y sobre todo casta y motor. Porta gayola, apuesta banderillera y una faena que tuvo verdad y emoción. Cada serie resultó vibrante, auténtico toma y daca, en el que Gimeno se dejó rozar por lo pitones hasta pegarse un serio arrimón. Cortó dos merecidas orejas.
Final feliz. Todos, toreros y cuadrillas, levantaron a hombros a Víctor Manuel Blázquez y lo sacaron por la puerta grande.
FICHA DEL FESTEJO:
Novillos de Juan Pedro Domecq. Primero y quinto premiados con la vuelta al ruedo.
Para los matadores Enrique Ponce (estocada y dos orejas), Víctor Manuel Blázquez (estocada ligeramente atravesada y descabello, dos orejas), Vicente Barrera (estocada y dos orejas), El Califa (estocada y una oreja), Román (estocada casi entera y dos orejas) y el novillero Bruno Gimeno (pinchazo, estocada y dos orejas).
Festival con motivo del Día de la Comunitat Valenciana en homenaje al 35 aniversario de alternativa de Víctor Manuel Blázquez. Aforo: casi lleno (unos 3.000 espectadores). EFE
1012223
avt/cbr