La doctora en ciencias biomédicas y divulgadora sobre salud Rhonda Patrick es especialista en trastornos metabólicos, prevención del cáncer, nutrición y suplementos vitamínicos. Es autora de diversas investigaciones y estudios y frecuentemente aparece como invitada en medios de comunicación para ofrecer su visión de experta en una amplia variedad de temáticas.

El pasado julio, Patrick fue invitada en el pódcast ‘The Diary of a CEO‘, presentado por el empresario británico Steven Bartlett. En el programa, que en YouTube acumula casi cuatro millones de visualizaciones, la doctora reveló un dato sorprendente sobre los campos de golf.

El peligro de vivir cerca de un campo de golf

«¿Has oído hablar de este estudio sobre personas que viven cerca de un campo de golf?», le preguntaba Bartlett a la científica, a lo que ella contestaba que sí. El estudio, proseguía, «mostró que las personas que vivían a aproximadamente una milla —algo más de un kilómetro y medio— de campos de golf tenían una incidencia mucho mayor de enfermedad de Parkinson. «Un 126% más de riesgo», puntualizaba.

¿Y entonces por qué? El motivo, explicaba la científica, son los pesticidas que se echan a los campos de golf. «Cualquier científico que haya investigado enfermedades neurodegenerativas te lo dirá, que una de las formas de inducir la enfermedad de Parkinson en animales es administrándoles un pesticida», como podrían ser la rotenona o el paraquat. Lo que el pesticida provoca es una «toxina mitocondrial que básicamente, está causando que las células mueran».

Lee también

Patrick asegura que, «es bien sabido que esto puede causar la enfermedad de Parkinson», pero añade: «Es importante saber que se debe principalmente a la ingestión, no a la inhalación«. Lejos de ser un motivo de alivio, explica, esto supone «una gran preocupación», pues significa que los herbicidas han llegado a contaminar las fuentes de agua potable de las poblaciones cercanas a los campos de golf.

«La gente bebe pesticidas, insecticidas y herbicidas» cuando vive cerca de los campos de golf o cualquier otra explotación agrícola que utilice grandes cantidades de estos productos; pero si fuese el caso, hay maneras de evitarlos. «Un filtro para el agua del grifo de ósmosis inversa, puede filtrar algunas de estas moléculas, algo muy importante», concluye Patrick convencida.