España ha registrado 360 casos de sarampión en lo que va de año, el triple que en 2024, pero los expertos insisten en que la situación está bajo control. La clave: las altas tasas de vacunación, que evitan que el virus se propague. Eso sí, el aviso está claro: si bajan las coberturas, volverán los brotes.
Los contagios se concentran en niños y adultos jóvenes no vacunados, especialmente en zonas costeras de Andalucía, Cataluña y Baleares, donde hay una población flotante y migrante más difícil de alcanzar.
Los especialistas insisten en que el sarampión no es cosa del pasado. Fernando Moraga-Llop, expresidente de la Asociación Catalana de Pediatría, recuerda que muchos menores de 40 años podrían no tener la pauta completa. “Quien haya nacido después de 1978 debería comprobar si está vacunado”, recomienda. La inmunidad colectiva se logra con un 95 % de cobertura, pero en España la media ronda el 92 %, y algunas comunidades no llegan ni al 85 %.
El repunte de casos no es exclusivo de España. Países como Marruecos, Rumanía o Estados Unidos están viviendo grandes brotes debido al descenso de la vacunación infantil. Los expertos alertan de que la desinformación y el olvido del riesgo real del sarampión han llevado a que muchos padres retrasen o eviten la vacuna, abriendo la puerta a que el virus vuelva a circular.
En contraste, España mantiene bajo control otras enfermedades eliminadas hace décadas, como la polio, de la que no se registra ningún caso desde 1989. Aun así, la Asociación Española de Vacunología advierte de que el riesgo de reintroducción sigue existiendo mientras haya países donde el virus no esté erradicado, como Pakistán o Afganistán.