Puede parecer algo irracional o intensidad excesiva, pero regiones como Cuenca te hacen sentir en casa desde el primer segundo. Tal vez porque lleves toda tu vida soñando con un sitio así, no lo sé, pero es cierto que sucede, y muy especialmente a quienes amamos la naturaleza, a pie o a pedales, como hoy es el caso que nos reúne esta inolvidable cita.
Así, entre las hoces del Júcar y el Huécar, esta ciudad suspendida entre dos abismos se convierte en punto de partida para una ruta que tiene tanto de esfuerzo como de emoción, potenciada por la ilusión de reunirnos con los anfitriones de hoy.
Aquí nacieron y crecieron Jesús y José Herrada, de Mota del Cuervo, dos ciclistas que han llevado el nombre de su tierra por el mundo y que hoy nos invitan a recorrer con ellos las carreteras donde empezó todo.
“Somos de Cuenca y no hay mejor lugar en el mundo para ser ciclista, no sólo por la calidad y variedad de itinerarios para entrenar al mejor nivel»
Hermanos Herrada
Ambos, dos verdaderos currantes del pelotón, ciclistas super valorados no sólo por tener la capacidad de poner ritmos selectivos en momentos decisivos, sino porque el día que el plan contempla que pueden aspirar a la victoria, han demostrado tener la inteligencia y el talento para conseguir la victoria.
Y esto es algo que si incluso en una carrera regional es un reto monumental, cuando hablamos de carreras del máximo nivel mundial, hace que su trabajo durante tantos años y todos sus logros, cobren un valor al alcance de unos pocos elegidos.

Un parón en el camino para charlar con los hermanos Herrada de la ruta.
César Lloreda
¿Tiene algo que ver Cuenca en todo esto? Desde luego que sí, porque como ellos mismos reconocían en conversaciones fuera de cámara mientras pedaleábamos, “somos de Cuenca y no hay mejor lugar en el mundo para ser ciclista, no sólo por la calidad y variedad de itinerarios para entrenar al mejor nivel disfrutando de un entorno en el que apetece salir a trabajar a pedales todos los días, sino porque aquí es donde está nuestra mayor fortaleza que es la familia, que también son todas las personas que dan vida a esta región de España”.
Con esta presentación de nuestros guías y el entorno en el que nos moveremos hoy, la jornada arranca en pleno casco histórico de Cuenca, bajo la mirada inmóvil de las Casas Colgadas como icono universal de una ciudad que parece desafiar la gravedad.
Desde ahí, las calles estrechas se abren paso hacia la montaña, y la piedra cede protagonismo a los pinares.

En toda la ruta, no se repite dos veces el mismo paisaje.
César Lloreda
Es el comienzo de una ruta que, más que un recorrido, es un viaje a través de los paisajes y recuerdos que forjaron a los Hermanos Herrada, tomando como muestra perfecta el mismo itinerario que recorre su propia marcha cicloturista, y que desde SOLO BICI y Mundo Deportivo, con el apoyo de COFIDIS, te invitamos a que conozcas bien el mismo día de su prueba, la Marcha de los Hermanos Herrada, junto a otros apasionados de la bici o en otra fecha disfrutando de tu propio plan a medida.
El recorrido
Nada más dejar atrás Cuenca, la carretera se eleva de forma amable.
Las primeras pedaladas sirven para adaptarse al terreno y encontrar ritmo antes de afrontar el Alto de Buenache (km 10–12), el primer gran test del día. El asfalto se retuerce entre curvas abiertas y tramos panorámicos que ofrecen vistas hacia el valle del Júcar, con la ciudad quedando atrás, suspendida en la distancia.

La orografía de la zona no da tregua. No es de una dureza extrema, pero es un subir y bajar constante.
César Lloreda
Superada la ascensión, la ruta continúa hacia el Alto del Lugar (km 17), donde el horizonte se expande y la sensación de libertad se multiplica. Es el tipo de puerto que no castiga, pero que exige constancia, con ese punto de dureza que recuerda que la Serranía de Cuenca no regala nada.
Desde allí, el terreno se vuelve juguetón, ondulado y ya en zonas de cierta altitud, con repechos y descensos que nos conducen a Buenache de la Sierra (km 20), un pequeño refugio de piedra que huele a leña y silencio.
Sí, el silencio huele a naturaleza, a vegetación fresca por las mañanas, a tierra y rocas al vivo.
DESTINOS COFIDIS
Redacción

Poco después llegamos el Alto de Pozorrúz (km 25), otro tramo de esfuerzo sostenido que nos lleva en descenso hasta la calma visual del Pantano de La Toba (km 35-40), un espejo natural color turquesa que ofrece una de las imágenes más bellas del recorrido.
Nuestro itinerario se desvía hacia Las Majadas y la carretera vuelve a ganar pendiente hacia la Peña del Acebo (km 50), un puerto suave y largo hasta el ultimo esfuerzo previo a la cima que exige un esfuerzo extra, antes de adentrarse en la espesura de pinos que anuncia Las Majadas (km 66).

Junto a los hermanos Herrada, en plena ascensión.
César Lloreda
Esta es una zona de montaña pura, de esas que hacen olvidar el reloj y también el móvil, porque en esta zona la cobertura suele brillar por su ausencia con la mayoría de compañías.
Tras un trompa de repechos constantes, llegamos a Villalba de la Sierra (km 81), donde da comienzo el que posiblemente sea el tramo más icónico con el inicio de una subida con numerosos descansos de unos 9 km hacia la Ciudad Encantada.
Es un ascenso accesible que en la marcha oficial se convierte en tramo cronometrado, pero que en nuestra propuesta, concebida para hacerla en cualquier momento del año, ese esfuerzo se convierte en oportunidad para detenerse a medio ascenso en el Ventano del Diablo (km 85).

Un pequeño parón en el camino, en el Ventano del Diablo, lugar que bien merece ser elegido para recuperar fuerzas.
César Lloreda
Desde este mirador natural, el río Júcar se adivina cientos de metros más abajo, trazando un cañón que corta la respiración. El silencio ensordecedor del agua discurriendo por el valle, los buitres navegando por el viento y la altura acompañada de la caprichosa arquitectura natural del propio Ventano… como deísmo en el propio video de este Destino Ciclista Cofidis, es una localización en la que la parada es más que recomendable, la verdad.
Tras esta pausa, unos kilómetros más arriba y ya con un desnivel positivo acumulado grande y ya sin apenas exigencia física, aparece unos de los mayores monumentos naturales como es la Ciudad Encantada (km 92).
Aquí, el agua y el tiempo han esculpido durante millones de años un laberinto de piedra caliza con formas imposibles: setas, columnas, figuras que parecen vivas. Pasear entre ellas es como atravesar un sueño geológico y bien merece regresar ya sin la indumentaria ciclista, para dejarse llevar por la emoción que significa descubrir esta maravilla natural.

La ruta es exigente a pesar de no tener grandes puertos.
César Lloreda
Desde este punto comienza el premio especial a a todos los esfuerzos de la jornada, con el regreso hacia la ciudad de Cuenca por una larga y fluida bajada inmerso en las propias rocas talladas por el tiempo, mucho tiempo.
Es un tramo perfecto para dejar que la bicicleta corra libre, disfrutar de las curvas de trazada perfecta, enlazadas sin necesidad de invadir nunca el carril contrario, mientras repasamos mentalmente todo lo vivido, siendo conscientes de la fortuna que supone poder hacerlo a pedales y en un lugar, en un sentido geográfico y también emocional, tan cercano.
La ciudad de Cuenca, con su silueta recortada sobre el horizonte, nos recibe de nuevo con un rodar triunfal entre cañones y el rio de color turquesa a nuestra izquierda, en un ambiente natural que más que un adiós, nos susurra muy amablemente “hasta pronto”.
Datos técnicos de la ruta en Cuenca
Bici de carretera
Distancia: 120 km (aprox.)
Desnivel positivo: 1.900 m (aprox.)
Altitud máxima: 1.500 m
Altitud mínima: 900 m
Nivel de exigencia: Medio–alto
Tipo de recorrido: Circular
Terreno: Asfalto en buen estado, carreteras de montaña con tráfico reducido
La ruta alterna puertos largos y tendidos con descensos amplios y paisajes de postal. Es perfecta para quienes buscan una experiencia deportiva completa, tanto en rendimiento como en conexión con el entorno. El terreno recompensa la constancia más que la potencia, y cada ascensión encuentra su premio visual en forma de horizonte.

Esta es la ruta circular que realizamos desde Cuenca.
Garmin Connect
Descárgate el track de la ruta
Cuenca, entre inmensas rocas y bosques

La ruta discurre entre inmensas rocas y bosques.
César Lloreda
Pocas provincias condensan tanta diversidad en tan poco espacio.
Cuenca es roca, pero también es bosque, agua y silencio. Su Serranía declarada Parque Natural, combina carreteras sinuosas, miradores de vértigo y una luz que cambia a cada hora del día.
En primavera, los valles florecen; en otoño, el pinar se tiñe de oro y cobre. Rodar por aquí es hacerlo en un paisaje que nunca se repite dos veces. Y en el corazón de todo, la capital, suspendida entre las hoces, custodiando siglos de historia y arte.
Mucho ocio, cultura infinita y gastronomía energética
Antes o después de pedalear, Cuenca invita a quedarse.

Las famosas Casas Colgadas de Cuenca son el origen y final de nuestra ruta.
Getty Images/iStockphoto
El casco histórico, con su Catedral gótica y el Puente de San Pablo, ofrece una panorámica que resume la esencia de la ciudad.
El Museo de Arte Abstracto Español, instalado en una de las Casas Colgadas, demuestra que tradición y vanguardia pueden convivir en armonía.
Para reponer fuerzas, nada mejor que un buen plato de ajoarriero, morteruelo o unas migas serranas, acompañadas de vino local de la DO Manchuela o la Ribera del Júcar.
Y si lo que se busca es desconectar, los alrededores ofrecen rutas de senderismo, escalada o paseos junto al río, ideales para estirar piernas tras una jornada de bicicleta.
Alojamientos Bike Friendly
Cuenca y su entorno se han adaptado al nuevo turismo ciclista.
Hoteles en la capital y casas rurales en Villalba de la Sierra o Las Majadas ofrecen guarda-bicis, zonas de lavado, menús energéticos y desayunos tempranos.
Algunos incluso permiten “late check-out” en día de ruta, para quienes quieren aprovechar hasta el último kilómetro sin prisas.
La hospitalidad local, la gastronomía y el entorno natural hacen que esta zona sea ideal tanto para una escapada de fin de semana como para una estancia más larga de entrenamiento o desconexión.
Cuenca en MTB y GravelMás allá del asfalto, Cuenca es un paraíso para quienes buscan caminos de tierra y aventura.
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En MTB, los alrededores de Uña, Tragacete o Valdecabras ofrecen sendas técnicas y desniveles serios, con la recompensa de paisajes de altura y bosques infinitos.
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Para los amantes del gravel, las pistas que enlazan Las Majadas, Molinos de Papel y los llanos que rodean la Ciudad Encantada son un terreno perfecto para perder la noción del tiempo.
Sin olvidar que toda esta región está integrada dentro del épico recorrido de bikepacking de Montañas Vacías. Sea cual sea la modalidad, el respeto por el entorno es una ley no escrita pero inquebrantable: aquí la naturaleza manda, y el silencio vale más que cualquier crono.
Los hermanos Herrada, ciclistas de nacimiento
Rodar junto a los hermanos Herrada por las montañas donde entrenaron de jóvenes y donde siguen haciéndolo hoy, aunque son naturales de Mota del Cuervo, es hacerlo con quien entiende el ciclismo desde dentro, más allá del deporte que es su oficio.
Su historia es la de dos hermanos, en realidad son tres, que en el ámbito profesional han llevado el nombre de Cuenca hasta el pelotón internacional sin perder nunca la sencillez del principio.

Antonio del Pino conversa con los hermanos Herrada durante la ruta.
César Lloreda
Y este viaje tiene también un momento especial, parafraseando uno de los momentos más emotivos del video de esta ruta:
“Nos despedimos de los Hermanos Herrada con un mensaje de agradecimiento por parte de Jesús, quien después de 8 años en el Equipo Cofidis, nos anunciaba que para 2026 cambiará de escuadra, pero que precisamente este tipo de contenido mostrando su tierra, le parecía una forma muy bonita de cerrar este importante capítulo de su vida«.
Un gesto de agradecimiento hacia la marca que le ha permitido vivir muchos de los mejores momentos deportivos de su carrera, con un equipo de personas que, como él mismo decía, «ya forman parte de mi familia”.
Un cierre sincero y lleno de gratitud, que resume la esencia de este proyecto de Destinos Ciclistas Cofidis.
A continuación os ofrecemos una pequeña relación de servicios de alojamiento y alquiler de bicis de la zona por si os pueden ayudar en la planificación de vuestra visita ciclista a Cuenca, entre los que destacamos la tienda de bicis Culebra Bikes y el Hotel Bike Friendly Hotel Boutique Pinar.
Alojamientos en Cuenca
- Hotel Boutique Pinar
- Alojamiento rural El Mirador
- El Horquilla Casas Rurales
- Hotel Arco Iris
- Apartahotel Biosostenible Jardín del Río Cuervo
Alquiler de bicis en Cuenca
- Los Ángeles Bike
- Cañibike
- Aventura de Cabrejas
- Multiaventura Buendía
Con todo ello, esperamos haberos animado a desplazaros hasta Cuenca para planificar vuestras vacaciones ciclistas y haberos facilitado información suficiente para contactar con los proveedores locales de servicios para cicloturismo, que son los dos objetivos principales de los Destinos Ciclistas Cofidis.