Okamika comenzó la temporada demostrando el carácter aguerrido y combativo que le caracteriza. Se escapó el primer día de la Vuelta a Andalucía, a la que llegaba tras recuperarse de una caída en la Volta a la Comunitat Valenciana, y volvió a mostrarse al ataque en O Gran Camiño. Dos fugas en las dos primeras etapas le permitieron enfundarse el maillot azul de la montaña, el cual le fue arrebatado en la etapa final. No faltó a la carrera de casa, la Itzulia Basque Country, donde también se dejó ver desde la escapada. En primavera completó buenas actuaciones en el Tour de Doubs y la Vuelta a Asturias, logrando sendos top-20.


En la Ruta de Occitania confirmó la evolución que ha experimentado como escalador, acabando 13º en la clasificación general, como antesala de su gran actuación en el Campeonato de España. En una carrera con casi 4000 metros de desnivel acumulado, Ander logró la quinta posición, el mejor resultado del Burgos Burpellet BH en los últimos años. En la posterior Vuelta a Burgos volvió a escaparse en la etapa con final en Buniel y tras ello llegó su campaña de clásicas en Italia. Enlazó hasta 13 carreras de un día en este país, siendo el mejor morado en la mitad de ellas. Su actuación más destacada tuvo lugar en el Giro della Romagna, donde acabó noveno tras pelear por el podio hasta el último kilómetro.