Pauline Ferrand-Prévot (Reims, Francia, 1992) cerró una temporada de ensueño tras ganar la París – Roubaix y, sobre todo, el Tour de Francia. La ciclista todoterreno – oro olímpico en París 2024, en campo a través, un oro mundial de ciclismo en ruta, doce de ciclismo de montaña, otro de ciclocrós y otro de grava- se sobrepuso a unos problemas de tobillo que la obligaron a pasar por quirófano una vez acabado el curso. Con la perspectiva del tiempo que ha pasado desde entonces, califica de “injusto” el debate sobre su extrema delgadez mientras competía en el Tour: “En el ciclismo femenino se habla más de estos temas”.
P. Tras completar una temporada histórica con victorias en el Tour de France y en la París-Roubaix. ¿Qué gusto le deja echar la vista atrás?
R. Ha sido una temporada increíble para mí, volver a la carretera y ganar otra vez. Primero la París-Roubaix fue algo increíble, y después ganar el Tour de Francia fue, como siempre digo, un sueño de la infancia. Así que sí, ha sido un año fantástico, y tengo muchas ganas de la próxima temporada para intentar hacerlo aún mejor.
P. Después de ganar el Tour dijo que sentía “una especie de vacío”. ¿A qué se refería? ¿Es difícil gestionar el vacío emocional que sigue a cumplir un sueño de toda la vida?
R. Fue más bien que había planeado tres años para intentar ganar el Tour, y lo conseguí en uno. Así que al día siguiente me desperté y pensé: “¿Y ahora qué hago?”. Me sentía un poco vacía, quizá por la emoción acumulada y también por el cansancio. Pero ahora esa sensación ha desaparecido y solo pienso en volver a ganarlo.
Había planeado tres años para intentar ganar el Tour, y lo conseguí en uno. Así que al día siguiente me desperté y pensé: ‘¿Y ahora qué hago?’. Me sentía un poco vacía
P. Recientemente se sometió a una operación de tobillo. ¿Cómo se encuentra físicamente ahora y cuál es el calendario de recuperación antes de volver al entrenamiento completo?
R. Sí, me operaron hace varias semanas. Tuve una caída al principio de la temporada y, desde entonces, la lesión nunca terminó de curarse, así que necesitaba pasar por quirófano. Ahora estoy bien, pero la recuperación lleva tiempo. No he hecho ningún deporte desde la operación, así que me siento como una persona no deportista en este momento. El proceso es un poco largo, pero me lo estoy tomando con calma y también estoy disfrutando del final de temporada.

Pauline Ferrand-Prévot cruza la meta en Chatel para confirmar su victoria en la última etapa del Tour.LA PRESSE
P. Esa lesión se remonta a su caída en la Strade Bianche. ¿Tuvo que competir con dolor durante toda la temporada?
R. En algunas carreras, sí, sentía mucho dolor, especialmente antes de la París-Roubaix, cuando volví a enfermar por culpa de la lesión. A veces me encontraba bien, a veces no tanto. Después de volver del Campeonato del Mundo en Ruanda, me puse mala otra vez y decidimos que era mejor operarme, limpiar la herida y quitar lo que causaba el dolor. La recuperación está siendo un poco más lenta de lo esperado, pero me lo tomaré con calma.
P. ¿En algún momento temió que este problema pudiera comprometer su rendimiento o la obligara a dejar de competir?
R. Sí, por supuesto. Tuve que tomar tres tandas de antibióticos, y cada vez que me fatigaba, la infección volvía. No dormía bien y mi cuerpo tenía muchos altibajos. Por suerte, durante el Tour me sentí bien, así que pude competir con normalidad. Pero después, con el cansancio, noté que mi estado de forma no era el mejor y todo se complicó un poco más.
En el Tour quería ganar, pero no sentía la misma presión que en los Juegos, donde ‘tenía’ que ganar
P. Había dicho que después de los Juegos Olímpicos de París pensó que nunca volvería a vivir algo tan poderoso. ¿Qué hizo que el Tour le devolviera —o incluso superara— esas emociones?
R. Fue bastante diferente. El Tour duró nueve días, así que tienes tiempo de acostumbrarte al ritmo de carrera y a la gente que te anima. Los Juegos Olímpicos, en cambio, es solo un día: estaba tan concentrada que no pude disfrutar del ambiente ni del público. El Tour fue distinto porque quería ganar, pero no tenía la misma presión que en los Juegos, donde tenía que ganar. Ambos fueron momentos increíbles, pero de formas diferentes.

La ciclista francesa Pauline Ferrand – Prévot posa con el maillot amarillo del Tour de Francia 2025.F. ÁLVAREZ
P. Sus victorias en La Madeleine y Châtel, vistiendo el maillot amarillo y escuchando al público francés corear su nombre, fueron inolvidables. ¿Cómo recuerda aquello?
R. Fue una locura. En la última etapa le dije a mi entrenador que no necesitaba volver a ganar, pero cuando llegamos a la última subida y Demi [Vollering] atacó, me sentía con fuerzas. Pensé: “Vale, ataco y veremos qué pasa”. De repente, estaba en cabeza con 5 km por delante y me dije: “No tengo nada que perder”. Fui a tope, y funcionó. Ganar dos etapas llevando el maillot amarillo fue, sin duda, un recuerdo inolvidable.
Me gustaría ganar más monumentos, como la Lieja-Bastoña-Lieja
P. Habiendo ganado en casi todas las disciplinas —carretera, montaña, ciclocross—, ¿qué objetivos la siguen motivando para 2026 y más allá?
R. Me gustaría ganar más monumentos, como Lieja-Bastoña-Lieja, por ejemplo. Y, por supuesto, me encantaría volver a ganar el Tour de Francia. Competir en tu propio país y defender el título es algo muy especial, así que ese es uno de mis mayores objetivos.
P. ¿Se ve centrada exclusivamente en la carretera a partir de ahora o le tienta volver algún día al ciclismo de montaña o al ciclocross?
R. Por ahora, solo en la carretera. Creo que ya no es posible compaginar varias disciplinas al mismo tiempo. Quiero concentrarme en la carretera y prepararme de la mejor manera posible para ganar más carreras.
Por ahora, me voy a centrar solo en la carretera. Creo que ya no es posible compaginar varias disciplinas al mismo tiempo
P. Más allá de la competición, ¿tiene algún proyecto personal o profesional vinculado al ciclismo que le gustaría emprender cuando llegue el momento de la retirada?
R. De momento no, porque realmente me encanta lo que hago. Todavía quiero seguir compitiendo al menos dos años más. Así que, por ahora, no pienso en tener un bebé ni en retirarme; solo quiero ganar tantas carreras como pueda y disfrutar de lo que hago.
P. Esta temporada ha habido un debate público sobre el peso de las corredoras y las comparaciones de género en el ciclismo femenino. Usted lo vivió en primera persona en el Tour de Francia.
R. Sí, fue un tema importante durante y después del Tour. Creo que fue un poco injusto, porque se habló mucho de mi peso, pero yo simplemente preparé la carrera lo mejor que pude. En los deportes de resistencia es importante ser ligera, especialmente con subidas como la Madeleine: hay que estar en plena forma. Pero la discusión se desproporcionó. En el ciclismo femenino se habla más de estos temas, en parte por cuestiones de salud y también porque, como mujeres, debemos cuidar nuestros cuerpos. Es un debate importante, pero me pareció injusto que surgiera justo después de mi victoria. El peso importa, sí, pero es solo un factor más: también hay que entrenar, recuperarse y hacerlo todo bien. Es solo un parámetro, no lo es todo. En cualquier caso, ahora mi peso ha vuelto a la normalidad, así que todo está bien.