Ni dos fracturas de clavícula en 2025 (la primera en pretemporada y la segunda en junio durante la Vuelta a Suiza) han frenado el ímpetu de Albert Torres (35 años, Menorca), un titán del velódromo que once años después de ganar su primer oro mundialista se proclamó, por primera vez en su palmarés, campeón del mundo de omnium en Santiago de Chile. Toda una vida de esfuerzo, sacrificio y de trabajo silencioso en la carretera que tiene su recompensa sobre la pista, y que además proyecta un futuro todavía ambicioso para el español a pesar de su veteranía. Reposado el éxito, antes de tomarse unas vacaciones más que merecidas, Torres habla con AS.

-Al fin, campeón mundial en omnium, una merecida recompensa a su trayectoria. ¿Cómo lo vivió?

-Fue un día superespecial, con todos los ingredientes. Primero porque se ganó un título mundial y me vestí de arcoíris, con la dificultad que requiere. Con tantos años en la pista lo he intentado muchísimas veces y lo había conseguido en 2014 (en madison), pero volverlo a hacer prácticamente 11 años después es para estar muy feliz. Además, venía de tres lesiones: la caída de los Juegos y las clavículas de 2025. Realmente tenía muchísimas dudas, incluso nos habíamos planteado renunciar al Mundial de Pista, porque el año se había complicado muchísimo y veíamos que tampoco estábamos competitivos para poder dar al 100%.

-¿Qué le hizo cambiar de opinión?

-La confianza que me dio el equipo (Movistar) y por parte de la Selección, sobre todo corriendo un calendario alternativo al final de temporada. Después de las clásicas de Bélgica hicimos dos concentraciones con trabajo de pista en Valencia y a partir de ahí vimos que íbamos a mejor. Al final, llegué a Chile con la confianza de que por lo menos estaba mejor de lo que pensaba. Y después, con el aliciente de tener a mi mujer y a mis niños ahí animándome, estando Chile lejos de España… Fue increíble.

-El omnium se le empezó a encarrilar desde el primer momento. ¿Al terminar el scratch creyó en que podía ser campeón?

-En el omnium, lo principal es tener regularidad. Y con ese cuarto, el tercero que hice en el tempo race, el tercero en la eliminación… Salí a la puntuación liderando la carrera. Pero lo atractivo que tiene el omnium, es que las 100 vueltas de la puntuación pueden dar un vuelco en cualquier momento. Y es verdad que tenía ese colchón, ese margen con algunos países, pero ni siquiera cuando terminé la carrera tenía la tranquilidad o la certeza de saber que había ganado. Como no actualizaban el marcador al momento, tenía dudas. Esperaba una confirmación del panel para ver realmente si la clasificación se había movido o no. Por eso salen esas imágenes preguntando constantemente. No quería celebrar y después quedarme con cara de tonto.

-¿Qué hizo cuando confirmó que había ganado?

-Lo primero que se me ocurrió fue acercarme a la familia, a mis hijos. Tuvimos la suerte de viajar juntos después de la concentración. Fue un viaje largo, pero poder estar con la familia, con los compañeros de la selección dándome ánimos, para mí fue muy especial, un momento muy bonito. A lo mejor cuando eres más joven lo vives de otra forma, más concentrado, más focalizado en la carrera, pero al ser padre lo normalizas más y lo gestionas de manera diferente a cuando eras joven.

-Desde la distancia, vio ese último esprint agónico que de haber ganado Larsen le habría arrebatado el oro. ¿Qué iba pensando?

-Cuando Niklas ataca y se va, realmente no estaba en el mejor sitio para cerrar el hueco. Lo único que tenía en mente era esperar un poco al pelotón e intentar arrastrarlo para que él no doblara. Si nos parábamos, Larsen cogía el bonus de 20 puntos y ganaba automáticamente. Esa era la única manera. Sabía de lo que iba a la historia y con un poco de suerte, yo qué sé… Nunca sabes. Llegó el australiano Bleddyn, porque él estaba luchando a lo mejor por hacer octavo, séptimo, guerras internas… Se dio la circunstancia de que el australiano fue a rueda prácticamente durante todo el ataque de Larsen y le pasó en el esprint para conseguir los 10 puntos. Son carambolas de la vida, una suma de muchos factores me benefició a mí y a veces es la suerte del campeón.

El milagro de Albert Torres: de descartar el Mundial al arcoírisTorres, en el podio de los Mundiales de pista en Chile, con el maillot arcoíris.Agustin Marcarian

-Un segundo oro mundial, once años después del primero. A sus 35 años, ¿diría que se encuentra en su mejor momento?

-Sí. Yo siempre intentaba compaginar la carretera y con la pista, que me ha dado muchísimas alegrías, tanto en mundiales como en europeos. He tenido la fortuna de conseguir resultados que quizás no hubiera imaginado cuando era joven. Y ahora soy campeón, a los 35 años, después del amargor que tuve por la caída en la madison de los Juegos de París, que eran un objetivo muy importante. A veces la vida te da muchas vueltas. Es verdad que me ha costado tanto física como mentalmente volver a recomponerme, a recuperar el nivel y poder ganar el mundial con esa edad. Aunque después de tantos años, la ilusión y las ganas siempre están.

-Por suerte, nos queda Albert Torres para rato.

-Ojalá, me gustaría continuar muchísimo más y ser competitivo. De momento, a día de hoy, lo soy, y me gustaría aguantar más. Un deportista que entra en un ciclo olímpico, y más ahora que venimos de ganar el omnium, a medio o largo plazo te planteas el éxito de estar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. ¿Por qué no? Si la mente y las piernas acompañan, creo que tiene que ser un buen motor y una buena motivación para prepararse una cita olímpica.

-Buena parte de sus alegrías en la pista han sido compartidas con Sebastián Mora. ¿Volveremos a ver este dúo en competición?

-Sí, espero que sí. Todo da muchas vueltas, porque en ese sentido Mora tenía que correr el omnium y la madison en este Mundial, pero por su lesión no podía ir a correr. Después se planteó la idea de que corriera también Héctor (Álvarez) el omnium, pero por compromisos con su equipo, el Lidl-Trek, tampoco podía estar presente, porque viajaba a Chile el día de antes de competir en madison (con el propio Torres). A mí se me ha presentado la ocasión y la he aprovechado. Este año hemos hecho juntos la madison (fueron décimos) y es un corredor muy talentoso, muy joven, pero es verdad que Mora, si se recupera bien de la lesión, estoy convencido de que tiene la capacidad, la mentalidad y las piernas para darnos alegrías durante más años.

“Por calidad, Uijtdebroeks tiene que estar delante en vueltas de tres semanas”

Albert Torres

-Mora fue campeón mundial en puntuación el año pasado, usted ahora lo ha sido en omnium. Aunque la pista española siga gozando de buena salud, ¿hay un buen relevo generacional a las puertas?

-Sí, sí. Yo creo que el trabajo que se está haciendo ahora en la Federación, con el cuerpo técnico nuevo que hay, tenemos un recorrido a medio y largo plazo para sacar relevo generacional. Yo creo que vosotros, la prensa, también habéis dado fuerza a eso. Héctor, el año pasado ganó el Europeo de omnium júnior, este año el Sub-23. Por equipos se están bajando todos los mejores tiempos, pero es verdad que aún estamos lejos de los mejores. Paso a paso se van rebajando los tiempos récord de España y a mí me hace ser optimista para que dentro de unos años haya una mejoría.

-Hablando en clave de carretera, 2026 será su último año de contrato con el Movistar. ¿Su objetivo es seguir más allá en el equipo?

-El objetivo es seguir trabajando a largo plazo. Desde que firmé en 2020 hasta ahora he ido firmando año a año. Pero la tranquilidad que te da Eusebio y los directores, sobre todo los compañeros que están contentos con mi trabajo, me da valor como deportista. Lo hago de la mejor manera posible, con pasión, con ilusión, con ganas. Yo siempre lo digo cuando la gente me lo pregunta: si antes del COVID me dices que iba a estar en el equipo tantos años, la verdad es que te hubiera mirado con cara de sorpresa. Estoy agradecido, lo valoro muchísimo. Y los directores lo saben. Tenemos la suerte de tener una buena generación de gente joven que en las próximas temporadas va a ser el sustento del equipo. Y eso nos da también la tranquilidad para que esos corredores nos den alegrías a largo plazo.

-Hablando de la juventud con proyección, llega al equipo un enorme talento como Cian Uijtdebroeks. ¿Qué esperan de esta gran apuesta?

-Sobre todo, nos dará muchísima más presencia en vueltas de una semana, seguro, por su talento. En vueltas de tres semanas, realmente no lo sé, pero por calidad tiene que estar ahí. Nosotros lo vamos a cuidar y ojalá se adapte lo más rápido posible porque eso es lo principal. Cuando tienes una cultura diferente, un equipo diferente, te tienes que acoplar al idioma, a los compañeros… Son muchos cambios. Pero soy optimista principalmente por los fichajes que el equipo ha hecho con los españoles, que son corredores muy sólidos. Cada uno tiene sus virtudes. Si el equipo sabe gestionar bien un calendario a sus cualidades, se pueden sacar muy buenos resultados.

-Dentro de sus funciones de corredor de equipo, ¿en qué carreras le veremos el próximo año?

-Hemos estado reunidos en Gorraiz y tuve la oportunidad de hablar un poco con los directores. Me dijeron que estuviera tranquilo. Saben que ha sido un año complicado con las lesiones. De momento, calendario en concreto no me han dicho. A mí me gustaría correr una gran vuelta. Eso seguro. Me encanta poder estar en una vuelta de tres semanas y ayudar a los líderes. En la concentración de diciembre se decidirá realmente el calendario, sobre todo la primera parte de la temporada. Al 2026 le pido no tener lesiones. Eso es lo importante. Por ilusión, motivación y ganas de hacer las cosas como un profesional, no tengo la menor duda que lo voy a cumplir.

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