Por estas fechas, la Gravel Montgrí ya se ha convertido en una tradición ineludible para los aficionados al cicloturismo. Esta cita anual vuelve a convocar a ciclistas de todo tipo con su fórmula irresistible de aventura, buen ambiente y un recorrido secreto que no se desvela hasta el día antes.

Una marcha cicloturista no competitiva, organizada con mimo por el Club Ciclista Montgrí, que transforma el paisaje del Empordà en un escenario perfecto para rodar, descubrir, sudar y reír. Esta edición de 2025 ha vuelto a confirmar que esta cita es mucho más que una ruta: es una fiesta del gravel.

 

Ficha técnica de la ruta
Tipo de ruta
Circular (Gravel) Distancia
95 km Desnivel +
1008 m Desnivel –
1008 m Altitud máxima
158 m Altitud mínima
6 m Dificultad
Media Tiempo estimado
4 h 00′ Punto de inicio
Camping Rifort, l’Estartit Track GPS

Salida con vistas y espíritu festivo

A las 7:45 de la mañana, el camping Rifort de l’Estartit bullía de actividad. Entre cafés, abrazos y ajustes de última hora, más de un centenar de ciclistas nos preparábamos para una jornada que prometía emociones fuertes. La salida, neutralizada, nos llevó en caravana hasta el Molinet, un paseo costero con vistas privilegiadas a las islas Medas. Allí hicimos la foto de grupo, sin dorsales pero con un maillot conmemorativo colorido y original que ya es un pequeño trofeo sentimental para quienes repetimos cada año.

Gravel Montgrí 2025A partir de Foixà, las primeras rampas con buen porcentaje marcaban el inicio del terreno exigente tras los tramos más rodadores del inicio. (Copyright/CCMontgrí)
Ritmo alto por pistas rápidas

El track nos condujo hacia Torroella de Montgrí por pistas de grava en muy buen estado, sin apenas desnivel. Aunque la marcha no tiene carácter competitivo, no tardó en formarse un grupo delantero con ganas de mover plato grande. Los primeros 25 kilómetros se completaron en menos de una hora, a ritmo vivo pero siempre con buen rollo. A partir de Foixà, el perfil empezó a jugar con nosotros: rampas cortas pero intensas que obligaban a cambiar el chip y a poner el cuerpo en modo escalador.

 

Cicloturismo CC Montgrí)Los conos humanos pusieron el toque de humor y originalidad en la Gravel Montgrí, obligando a los ciclistas a esquivarlos en plan slalom. (Copyright/CCMontgrí)
Música, conos humanos y buen humor

Uno de los momentos más surrealistas (y divertidos) llegó poco antes de Flaçà. Los amigos del Club Ciclista Montgrí habían montado una zona de animación con música en directo, altavoces y… conos humanos. Sí, sí: voluntarios disfrazados haciendo de obstáculos para que tuviéramos que hacer slalom. Detalles así son los que dan personalidad a esta marcha y la diferencian del resto. Aquí se viene a rodar fuerte, sí, pero también a pasarlo bien.

Senderos técnicos y demonios motivadores

Desde Flaçà seguimos hasta Cervià de Ter, donde cruzamos el río Ter por una pasarela de hormigón. El terreno volvía a empinarse, ahora con tramos más estrechos y técnicos. Aquí el ritmo se rompía, y cada uno buscaba su cadencia en función de sus fuerzas. En medio de este tramo, escondido entre los árboles, nos esperaba otra sorpresa: el “demonio del Montgrí”, una figura diabólica (y simpática) colocada por la organización para echarnos unas risas y darnos ánimo en plena subida.

 

Gravel Montgrí 2025Una de las sorpresas del recorrido fue la presencia del “demonio del Montgrí”, que aparecía entre los árboles para animar a los ciclistas en plena subida. (Copyright/CCMontgrí)
Avituallamiento top y tramo final épico

Después de varias subidas y bajadas en modo montaña rusa, alcanzamos Colomers, donde nos esperaba el avituallamiento más esperado: chocolate caliente y churros. A esas alturas del día, ese tentempié sabía a gloria. Con energía renovada, afrontamos los últimos 20 kilómetros, en su mayoría llanos, que nos preparaban para el remate final. La durísima ascensión al macizo del Montgrí por su vertiente sur.

 

Cicloturismo CC Montgrí)La ruta cicloturista cruzó el río Ter por la pasarela de hormigón en dirección a Cervià de Ter, uno de los tramos más pintorescos y tranquilos de la ruta. (Copyright/CCMontgrí)

Esa subida fue exigente, larga y pedregosa, pero las vistas desde Torre Ponça bien valían el esfuerzo. Desde allí, la bajada por las Dunas fue rápida, técnica y espectacular. Entramos de nuevo en l’Estartit con una sonrisa de oreja a oreja, directos al camping Rifort, donde nos esperaba el cierre gastronómico perfecto. Los amigos del CC Montgrí redondearon la jornada sirviendo fideuá y butifarra empordanesa con esa generosidad que los caracteriza, el colofón perfecto tras una ruta tan exigente como divertida.

Marcha para repetir y compartir

La Gravel Montgrí 2025 ha vuelto a demostrar que no hace falta cronómetro para disfrutar a lo grande sobre la bici. Con su mezcla única de paisaje, ritmo, humor, camaradería y gastronomía, esta marcha se consolida como una de las imprescindibles del calendario gravelero catalán. ¿La receta? Buenas pistas, mejores ideas y una organización que pone corazón en cada detalle.

Ya estamos contando los días para la edición de 2026.