El pasado 6 de octubre de 2025, el Centro Cultural Caja Granada descubrió que faltaba una obra del Pablo Picasso titulada ‘Naturaleza muerta con guitarra’, lo que nadie imaginaba es que el cuadro permaneciera oculto en una portería, confundido con un paquete de Amazon.
Dolores, de 69 años y portera en un edificio del distrito madrileño de Chamartín junto a su marido Armando, sin saberlo, había conservado en el portal de su edificio la obra de Pablo Picasso, valorada en 600.000 euros.

Imagen de paquetes en la puerta de un domicilio
Pexels
El 6 de octubre, el cuadro apareció envuelto como un paquete y sin destinatario y la mujer lo guardó. Durante los días siguientes, la policía rastreaba lo que parecía un robo internacional de arte, y el 22 de octubre tres policías se presentaron en su casa: «Durante tres horas me preguntaron cómo había llegado el cuadro a mi casa, cómo lo encontré y que hice con él. Y yo les repetía una y otra vez lo mismo», cuenta en un reportaje para ‘El País’.
Dolores ha dado declaraciones sobre lo sucedido: «Encontré el paquete apoyado en la puerta. Pensé que era de Amazon o algo así, lo traje a la portería y lo puse aquí«, relata a los periodistas del medio anteriormente citado.

El cuadro extraviado de Picasso, ‘Naturaleza muerta con guitarra’
Imagen de Policía Nacional
Justo esos días, la policía internacional andaba buscando a los autores del surrealista robo en el museo del Louvre, producido el 19 de octubre, y llegaron a pensar que Dolores y Armando pertenecían a una banda internacional.
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La pareja regenta además un pequeño quiosco de prensa, donde leían cada día los titulares del culebrón del que eran protagonistas, sin siquiera saberlo, y un día la prensa se refirió a ella como «La vecina que robó un ‘picasso’ sin querer».
Avergonzada por la confusión, Dolores, habla entre lágrimas con los periodistas de ‘El País’, agobiada por el qué dirán y la imagen que quedará de ellos en Perú, su país de origen: «Nosotros somos gente honrada que no hemos hecho otra cosa que trabajar. No digo que me den nada, pero al menos un abrazo del Rey para que reconozcan que somos gente de bien sería suficiente».