Los científicos han confirmado que incluso los atletas de élite tienen un límite biológico que no pueden superar. Una investigación publicada en Current Biology demuestra que el cuerpo humano no puede mantener durante largos periodos un gasto energético superior a 2,5 veces su tasa metabólica en reposo, por mucho entrenamiento que se realice.

El estudio, centrado en 14 deportistas de alto nivel (entre ellos corredores, ciclistas y triatletas), analizó su actividad durante un año completo. Para obtener datos precisos, los participantes bebieron agua enriquecida con trazadores metabólicos, lo que permitió a los investigadores medir con exactitud el número de calorías consumidas tanto en competición como en sesiones de entrenamiento.

Los resultados revelaron que, aunque los deportistas se encontraban en plena forma física, su gasto energético diario rara vez superó las 4.000 calorías, cifra equivalente a unas 2,4 veces su metabolismo basal. En casos excepcionales, como el de un corredor que completó casi 24 horas de carrera por el Sendero de los Apalaches, la tasa metabólica alcanzó hasta siete veces la base, pero solo durante un corto periodo.

El límite aparece tras meses de esfuerzo continuado

Según los investigadores, el cuerpo humano puede soportar una alta demanda energética durante unas 30 semanas, pero a partir de ese punto el rendimiento tiende a estabilizarse. Solo cuatro atletas consiguieron superar ese umbral, alcanzando un valor máximo cercano a 2,7 veces su tasa en reposo. Los expertos consideran esta diferencia demasiado pequeña para representar una excepción significativa.

“Los atletas en este estudio no superaron de forma relevante el techo metabólico propuesto”, señalan los autores, que reconocen la posibilidad de que en casos muy concretos (como en carreras de ultrarresistencia) se produzcan valores ligeramente más altos. Sin embargo, la evidencia científica refuerza la existencia de un límite fisiológico para la resistencia humana.

El trabajo duplica la muestra de investigaciones previas y utiliza un método de referencia mundial para medir el gasto calórico. Los científicos destacan que, pese a las diferencias individuales y las estrategias de entrenamiento, la práctica totalidad de los deportistas profesionales se mantienen dentro de un rango metabólico constante que el cuerpo no puede rebasar sin riesgo de colapso fisiológico.