El Clásico de los domingos, por mucho que en Cincinnati jugaron por el título un lunes y en Pekín un miércoles, se repite en las final de las ATP Finals que se celebran por quinto año en en Inalpi Arena de Turín. Carlos Alcaraz contra Jannik Sinner, el primero frente al segundo del ranking. Los dos tenistas que se han repartido a partes iguales los ocho último títulos del Grand Slam y que han ganado esta temporada los siete torneos en los que han coincidido en el cuadro.
Sinner juega en casa y en su guarida: ha decantado a su favor los últimos 30 partidos en superficie dua bajo techo, la quinta mejor marca de la Era Open.
En ese hábitat presenta su mejor porcentaje de victorias: 81,08. De sus 111 apariciones, tuvo éxito en 90. Normal si no pierde un set desde la final de la cita de maestros de 2023 con Novak Djokovic.
Son 18 mangas del tirón. Alex de Miñaur no era el oponente idóneo para acabar con esa racha. El australiano cedió en la semifinal, por 7-5 y 6-2. Sólo Djokovic, en 2018, había ganado los cuatro primeros partidos sin ceder el servicio.
Ya son 39. Y sus 18 sets seguidos es la mejor cifra desde la introducción del formato de round robin en 1986. “Jugar con Carlos me permitirá saber dónde está ahora mismo mi nivel”, dice.
Al favoritismo de Sinner se le une la ventaja física que supone haber tenido un mayor descanso. Alcaraz, por contra, se agarra al cara a cara con su más directo adversario: le dobla en triunfos (10 a 5), incluidos siete de los últimos ocho cara a cara.

Aliassime intenta llegar a una pelota.
El murciano se impuso a Felix Auger-Aliassime, por 6-2 y 6-4. Será la octava final entre el español y el ídolo local. “Las finales están para ganarlas”, repite el pupilo de Juan Carlos Ferrero y Samuel López.
Suyas han sido siete de las ocho disputadas hasta el momento. Las excepciones fueron en la tierra batida de Umag, en 2022, y la hierba de Wimbledon, en 2025.
El pasado 7 de noviembre, el mismo día que por la tarde se hicieron la foto de familia con el resto de maestros del circuito, Carlitos y Jannik practicaron juntos a pesar de ser conscientes que estaban luchando por todo. El transalpino se llevó la sesión. “No vamos a obtener información, porque ya nos conocemos muy bien, pero nos damos mutuamente el ritmo para empezar bien”. Vaya si se dieron ritmo.
Aliassime no pudo aguantar nunca el ritmo de pelota de su adversario. Entregó por dos veces el servicio en la manga inicial. Soñará con las derechas ganadoras que le llegaban desde el otro lado de la red.
El canadiense, que logró el último billete para el torneo de maestros, había decantado a su favor los dos precedentes en indoor: fase de grupos de la Copa Davis y Basilea, en 2022. Carlitos es otro jugador.
De los 54 errores no forzados de París con Cameron Norrie a los 10 frente a Felix. Rafael Nadal fue el último miembro de la ‘Armada’ en plantarse en la final, en 2013.
Orantes y Corretja
La antes conocida como Copa Masters no ha traído grandes éxitos al tenis masculino español. Sólo Manolo Orantes (1976) y Álex Corretja (1998) aparecen en el palmarés.
Los dos flamantes finalistas tienen delante el mayor botín económico del tenis en competición oficial: 5.071.000 dólares. El ganador, además, sumará 1.500 puntos, que son 200 más que los que se consiguen como finalista de un Grand Slam.
Es el último esfuerzo del año para Sinner, no así para Alcaraz, que tiene la semana que viene la Final a 8 de la Copa Davis de Bolonia. España tiene su abanderado en Italia.