La Selección española consiguió una victoria de mucho mérito ante la República Checa para meterse en las semifinales de la Copa Davis, un triunfo épico, con nueva remontada incluida, que mete a la Armada entre los mejores cuatro equipos del mundo. Ni las importantes bajas, ni el favoritismo del conjunto rival, ni el ambiente pesimista que había con los pupilos de David Ferrer pudieron hundir a un combinado que se ha crecido y, ahora, va a por todas.
Y es que España ya ha hecho mucho más de lo que se esperaba. Primero, porque el milagro de Marbella les permitió acabar con una Dinamarca muy favorita, liderada por Holger Rune, para meterse en la Final a Ocho. Ahora, porque volvió a acabar con un rival superior sobre el papel, con dos jugadores entre los veinte mejores del mundo, para meterse en las semifinales del torneo. Por eso, la presión es menor: son la gran revelación y quieren seguir dando guerra.
TE PUEDE INTERESAR
La Armada nunca se rinde: el dobles logra la gesta y clasifica a España a ‘semis’ de Copa Davis
Rubén Rodríguez
Ante Dinamarca, España perdía los dos primeros puntos casi sin presentar resistencia. Todo el mundo daba por hecho que el equipo nacional no tenía nada que hacer y, entonces, la Armada se sobrepuso, arrimó el hombro y, en la mayor remontada nacional de la historia de la Davis, ganaba los tres puntos siguientes para sellar la clasificación. Incluida la histórica victoria de Pedro Martínez sobre Rune, que desde agosto no ganaba un partido de individuales.
Así se llegaba a la Davis, donde las ausencias de Carlos Alcaraz y Alejandro Davidovich volvían a mermar al equipo nacional. Pero esta Selección tiene algo que no tienen otras: fe ciega en sus posibilidades, se crece ante las adversidades y nunca deja de creer. Ante República Checa, se perdía el punto inicial, lo que obligaba a ganar los dos siguientes: Jaume Munar, que se quitaba la espinita de Marbella, y el dobles formado por Marcel Granollers y el propio Martínez, lograban la hazaña.
«Me siento muy orgulloso de todos los jugadores. Vamos a disfrutar el momento y mañana ya pensaremos en Argentina o Alemania».
🇪🇸🎾 @DavidFerrer87, con @alexcorretja74 tras el pase a semifinales. #CopaDavis #LaPistaDelTenis pic.twitter.com/DiotqhUK4v
— Tenis en Movistar Plus+ (@MovistarTenis) November 20, 2025
Fue Granollers, el más veterano de la Selección y referente del equipo, el que explicó cuál es el sentir de la Selección tras meterse en las semifinales: «Somos un equipo muy competitivo y, si nos quieren ganar, nos tendrán que sacar de la pista en camilla. No descartamos nada, queremos ir punto a punto y ver a dónde podremos llegar», explicaba en El Larguero de la Cadena Ser este viernes. Por muy superior que, sobre el papel, pueda ser Alemania, toca demostrarlo en la pista.
El gran referente del conjunto germano será, sin ninguna duda, Alexander Zverev. El líder del equipo alemán es de sobra conocido por ser uno de los mejores jugadores del mundo. De hecho, es el mejor del mundo por ránking que está presente en el torneo, ante las ausencias de Alcaraz y Jannik Sinner, lo que obligará a Munar a volver a desplegar toda su magia para tratar de derrotarle. Pero esta España tiene un ingrediente que le permite soñar: una confianza inquebrantable.
¡QUÉ PARTIDO! ¡ESTAMOS EN SEMIFINALES!@RFETenis #CopaDavis #LaPistaDelTenis pic.twitter.com/aQDHPLveks
— Tenis en Movistar Plus+ (@MovistarTenis) November 20, 2025
Alemania, un rival complicado
Cuanto más exigente parece el reto, más complicada parece la misión y más cuesta arriba se pone el torneo, mejor versión saca un equipo muy comprometido. «La Davis es diferente, sientes la responsabilidad de jugar por España», explicaba Granollers. Y si algo ha demostrado este equipo que deja en pista hasta el último gramo de esfuerzo. Por lucha y sacrificio no será, por lo que la Armada buscará volver a dar la sorpresa ante Alemania para soñar con meterse en la final.
Zverev es la gran amenaza germana, acompañado por Jan-Lennard Struff como número dos (84º del mundo) y Yannick Hanfmann (104º) como jugador reserva. La pareja de dobles es la formada por Kevin Krawietz y Tim Puetz, dos especialistas que han levantado dos títulos este año, que ganaron las ATP Finals el pasado curso… y el dato que más asusta: han jugado 17 partidos como pareja en la Davis y solo han perdido uno, ante Shapovalov y Pospisil (Canadá) en 2022.
España necesitará ofrecer su mejor versión para acabar con Alemania, pero la capacidad de lucha y la fe del grupo le dan un intangible que ningún otro combinado nacional tiene. Si el equipo liderado por Zverev quiere acabar con la Selección, ya sabe que deberá traer una camilla para sacar a España de la pista. La Armada se ha abonado a la épica y los pupilos de David Ferrer llegan a semifinales con más confianza que nunca. Es el momento de la verdad.
La Selección española consiguió una victoria de mucho mérito ante la República Checa para meterse en las semifinales de la Copa Davis, un triunfo épico, con nueva remontada incluida, que mete a la Armada entre los mejores cuatro equipos del mundo. Ni las importantes bajas, ni el favoritismo del conjunto rival, ni el ambiente pesimista que había con los pupilos de David Ferrer pudieron hundir a un combinado que se ha crecido y, ahora, va a por todas.