El reciente rastreo del cometa 3I/ATLAS ha dado lugar a un momento astronómico único. De hecho, es algo verdaderamente extraordinario que no se veía desde hacía mucho tiempo.

Su origen va más allá del sistema solar donde vivimos. Y para los expertos, ha abierto un sinfín de posibilidades para estudiar los materiales con los que está formado y que, a priori, son tan diferentes a nuestros planetas vecinos.

Desde que se descubriera, 3I/ATLAS mantiene fascinado a la comunidad científica. No es un cometa al uso. Y además está ayudando a saber un poco más de cómo funcionan los, en ocasiones, enigmáticos viajes interestelares que llevan a cabo los cometas.

En sus primeros meses de vida, los diferentes equipos científicos se volcaron en descifrar, sobre todo, una cosa: los modelos orbitales que describen su recorrido. Gracias a los datos obtenidos, se ha podido saber cuál ha sido y está siendo su trayectoria, la física que lo acompaña y ¡ojo! También cuál va a ser su futuro.

Observación y mejoras en la trayectoria

Nos tenemos que trasladar a finales del pasado mes de septiembre para conocer, por primera vez, cuál era su localización exacta. Hasta ese momento, la única información que se sabía era gracias a los telescopios terrestres.

Fue durante los primeros días de este otoño, cuando la sonda ExoMars TGO -que se encuentra orbitando en Marte- pudo observarlo con más claridad a su paso por este planeta.

A principios de octubre, por fin, se obtuvieron imágenes más nítidas, a una distancia mucho menor de la que se podía observar desde los diferentes puntos de la tierra. No fue hasta ese momento cuando los expertos pudieron predecir su órbita y triangular datos mucho más precisos

Así está siendo el viaje de 3I/ATLAS

Los datos recopilados durante su seguimiento han permitido desarrollar un esquema sobre las etapas más destacadas del recorrido del cometa3I/ATLAS desde su llegada al sistema solar interior.

Julio de 2025

Las primeras observaciones confirmadas procedieron de un telescopio de sondeo situado en Chile, lo que marcó el punto de partida de su análisis continuo.

Diciembre de 2025

En torno al día 19, el cometa alcanzará su aproximación más cercana a la Tierra, quedando a aproximadamente 1,8 unidades astronómicas, una distancia considerable que permite descartarlo como amenaza.

Marzo de 2026

Durante la segunda quincena del mes, los modelos indican que pasará relativamente próximo a Júpiter, momento clave para estudiar cómo afecta la enorme gravedad del planeta a su trayectoria.

Primavera de 2026

A partir de esas fechas, dejará de ser observable incluso con pequeños telescopios, ya que su brillo disminuirá conforme se aleje del Sol.

Resto de 2026

El cometa saldrá nuevamente hacia el espacio interestelar siguiendo su órbita abierta, sin quedar ligado a la gravedad solar.

¿De qué está formado el cometa 3I/ATLAS?

Si el origen de 3I/ATLAS es un misterio, no menos ha sido su naturaleza y composición. Aunque en esto, eso sí, ya parece ser que hay una respuesta basada en estudios científicos realizados recientemente.

Al parecer su núcleo está formado por una mezcla de polvo, minerales y elementos volátiles congelados. Conforme la radiación solar ha ido aumentando, los compuestos helados empiezan a sublimarse, generando una envoltura que rodea al núcleo.

O lo que es lo mismo: nos encontramos frente a un cometa activo y no un asteroide como se llegó a pensar al principio.

También se conocen más detalles sobre su tamaño gracias a al telescopio espacial Hubble. 3I/ATLAS no es tan grande como se pensaba y su núcleo podría situarse con mayor probabilidad por debajo del kilómetro.

¿Cuál es su velocidad?

Una de las cifras más sorprendentes asociadas al cometa es su enorme velocidad. De hecho, al cruzar la órbita de Júpiter circulaba a más de 200.000 horas por kilómetro.

Una velocidad que aumentó al acercarse al Sol gracias a la influencia gravitatoria llegando a superar los 240.000 kilómetros por hora. Al alejarse del astro rey, su velocidad ha ido disminuyendo según lo previsto por los modelos orbitales actuales.

En el momento en que abandone definitivamente la región dominada por la gravedad solar, recuperará prácticamente la misma velocidad con la que ingresó.

¿Cuándo se podrá ver desde la Tierra?

Ya hay una fecha para poder disfrutar del cometa 3I/ATLAS según las agencias espaciales.

Y es que, podrá verse antes de la salida del Sol mediante pequeños telescopios durante el invierno boreal y parte de la primavera de 2026.