En el mundo del motor hay pocos debates tan abiertos como el que enfrenta a las gasolineras low cost con las tradicionales o de marca. Algunos conductores únicamente se atreven a repostar en su estación de confianza porque están convencidos de que ofrece una calidad que se nota en el coche. Otros apuestan por las baratas porque están seguros de que llenan el tanque con un combustible de las mismas características por menos dinero.

Y lo peor es que tampoco los profesionales se ponen de acuerdo. Hay quienes dicen que repostar siempre en una low cost es una buena idea y quienes aseguran que es un riesgo para el motor. Ahora, la OCU ha querido poner fin a esta discusión eterna, y para ello ha analizado la calidad de 80 muestras de gasolina y gasoil compradas en gasolineras de cadenas grandes, medianas y low-cost.

El informe

La OCU ha explicado en su informe que para realizar la investigación han dividido las estaciones de servicio en cuatro grupos y se han calculado sus precios medios:

  • Grandes cadenas: 1,53 euros la gasolina y 1,47 euros el diésel.
  • Cadenas medianas: 1,45 euros la gasolina y 1,38 euros el diésel.
  • Low cost: 1,43 euros la gasolina y 1,34 euros el diésel.
  • Hipermercados: 1,40 euros la gasolina y 1,32 euros el diésel.

En el caso de repostar 70 litros de gasolina, hacerlo en una estación de servicio low cost permite ahorrar 7 euros respecto a una gran marca. Lo mismo ocurre con el diésel, donde la diferencia sería de 9,10 euros. Más llamativo es el caso de las gasolineras de hipermercado, que ofrecen un ahorro de 9,10 euros y 10,50 euros respectivamente. Está claro que, al menos para la cartera, no da igual en qué gasolinera se llena el tanque. ¿Pero qué pasa con el rendimiento del motor?

En profundidad

Tras analizar 40 muestras de gasolina y otras 40 de gasoil, la OCU ha llegado a la conclusión de que no hay diferencias de calidad entre los combustibles de distintos precios. Basándose en las normas de calidad europeas que deben cumplir los combustibles, el informe establece que todas las estaciones de servicio cumplen con la normativa y que además suministran combustibles parecidos entre sí.

Es decir, ya sean gasolineras de marca, low cost o de hipermercados, todas ellas cumplen los estándares de calidad. Además, el estudio sirve para desmontar el mito de que los combustibles baratos sean de peor calidad porque las muestras analizadas ofrecen resultados muy similares. De hecho, hay casos en los que las mayores diferencias se dan entre estaciones de la misma marca, no entre marcas distintas.

En el laboratorio se han estudiado cuestiones como el azufre, la densidad, la presión de vapor, la evaporación, el aspecto y el punto final de ebullición, y todos los puntos de venta pasan la prueba en cada uno de los parámetros. De nuevo, no hay relación entre precio y calidad, ya que todos los combustibles pueden ofrecer un rendimiento comparable.

La explicación

La principal razón por la cual no hay diferencias significativas entre los combustibles de las diferentes marcas es que todos provienen de las ocho refinerías existentes en España en la actualidad. Normalmente, dichas refinerías se dividen la distribución por zonas geográficas, lo que quiere decir que lo más probable es que toda la gasolina de una provincia provenga del mismo suministrador y tenga la misma calidad de base.

En cuanto a las diferencias, la OCU apunta que la calidad del combustible podría depender de cuestiones como el mantenimiento de los tanques de gasolina y los aditivos. Y es que las grandes marcas usan sus propios aditivos, que es lo que en teoría ofrece un mejor rendimiento al motor. Eso sí, según el informe es muy difícil comprobar si alargan la vida del motor o mejoran las prestaciones o consumos.

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