Lo primero a resaltar es que los equipos de la Premier juegan a un ritmo al que no juega ningún equipo de La Liga. Segundo, el Barça tiene un modo de jugar suicida. La temporada pasada sorprendió, pero ahora todos los equipos le tienen cogida la medida, pero Flick sigue erre que erre… Y si hablamos de jugadores, habrá que hablar del rey, de Lamine.
Ese que, desde que juega la Champions, ¿cuántos partidos o eliminatorias ha ganado contra un equipo top? ninguno. ¿Y en cuántos ha sido determinante para ganarlos? Por supuesto, en ninguno. Ya está bien de tapar a un jugador que, hasta ahora, en la competición de clubes más importante del mundo, nunca ha hecho nada ni marcado la diferencia.
Manu, lector de AS.