
En compañía de su hermano Agustín, Isabel Pantoja ha acudido este jueves, minutos antes de las 12.00 horas, al juzgado de Pozuelo de Alarcón, en Madrid, para ratificar su demanda contra Mediaset, productoras y tertualianos por difundir datos relacionados con su actividad médica. La cantidad que reclama en total supera los cinco millones de euros.
Con el pelo recogido en una cola de caballo, gafas de sol, un plumífero largo en color blanco, maquillaje luminoso y actitud firme y serena, Isabel ha llegado en una furgoneta con los cristales tintados y, flanqueada por su hermano y por su abogado Eduardo de Urbano, ha recorrido a pie los escasos metros que le separaban de los juzgados.

«Estoy bien gracias, un poquito resfriada», ha revelado la tonadillera, sin responder a cómo se ha tomado las declaraciones de sus hijos. Mientras Kiko, tras su separación de Irene Rosales, ha asegurado que el personaje se ha comido a la persona (lo mismo que dijo Íñigo Errejón en su día) y que necesita ayuda urgente, Isa ha confesado que sabe que no va a volver a tener relación con su madre. Los dos se sentaron en los últimos días en De Viernes, en semanas distintas.

Isabel Pantoja a su llegada a los juzgados con su hermano y su abogado
Seria y agobiada, la cantante tampoco se ha pronunciado sobre sus planes de futuro más inmediatos después de abandonar Cantora, y a la espera de comenzar una nueva vida lejos de España.
Una demanda millonaria
Una querella millonaria y de gran alcance, como ya explicamos, es la que Isabel Pantoja (en la lista de morosos de Hacienda, sin resolver sus problemas económicos y con intenciones de abandonar España) enfrenta contra Mediaset, productoras y tertulianos (entre ellos Kiko Matamoros) por las informaciones que se vertieron sobre ella a raíz del ingreso hospitalario que sufrió el 5 de julio de 2024. Entonces, hay que recordar, la cantante – que también está centrada en los compromisos profesionales que tiene para 2026 – fue atendida de urgencia en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.
La artista reclama una indemnización global que supera los cinco millones de euros, con una media de 500.000 euros por persona querellada, en concepto de daños morales y perjuicios profesionales.
La querella de la tonadillera no se limita al ámbito mediático. También apunta a entornos médicos y personales que, según la defensa, habrían participado en la filtración de datos confidenciales. Pantoja sostiene que alguien con acceso directo a su historial clínico habría compartido esa información con los medios, lo que supondría una vulneración del secreto médico y del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). La causa está admitida a trámite desde hace meses.
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