Falta ya justo una semana para que la NBA sea testigo del capítulo más morboso de una historia de traición de la que es cómplice Luka Doncic: el viernes que viene el ex de los Celtics Marcus Smart comparecerá en el Garden de Boston vestido con el púrpura y oro de los Lakers por primera vez. Como si un jugador del Real Madrid se presentara al Camp Nou a jugar contra el Barça después de haber sido azulgrana ahora que las tornas han cambiado y el Real Madrid de la NBA haya pasado a ser el conjunto angelino ‘por culpa’ de Doncic. 

Smart era un Celtic de pura cepa, drafteado por el conjunto de Massachusetts el 6 en 2014 y un base que, con su noble carácter peleón, sentía la camiseta de Boston y parecía predestinado a ser un one-club man de los que ya no quedan de verde. Hasta el bueno de Marcus se llegó a teñir su pelo del color del equipo de sus amores. Verde que te quiero verde. 

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Símbolo de una traición
El célebre cochinillo a Figo

Sin embargo, la historia de idilio entre Smart y los Celtics padeció un giro abrupto en 2023 y después de que el base hubiera jugado en el Garden durante casi una década. En pos de mejorar el roster para ganar el anillo, la franquicia de Massachusetts sacrificó a una de sus vacas sagradas al utilizar a Marcus Smart como moneda de cambio para obtener a Kristaps Porzingis en el traspaso a tres bandas entre Celtics, Memphis Grizzlies y Washington Wizards. 

Boston, donde ahora juega el también ex del Real Madrid Hugo González, acabó ganando el anillo en 2024 para dolor para los ojos de Smart, que se quedó sin formar parte de la culminación de la misión para la que había estado trabajando durante años. Meses después, en febrero de 2025, acababa en un cementerio de estrellas como Washington, por donde han pasado otros astros venidos a menos como Kyle Kuzma y Jordan Poole. 

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Marcus Smart, llamado a ser Celtic de por vida

Sin embargo, lo de los Wizards se quedó por fortuna para Smart en un purgatorio del que le sacó Luka Doncic: el ex del Real Madrid pidió personalmente a los Lakers que le trajeran al base estadounidense para reforzar el roster con todo un Defensor del Año. Dos días después de que Marcus Smart rescindiera su contrato con Washington, los de púrpura y oro le firmaban en julio por dos años y 11 millones. 

Doncic instigaba la salvación de Smart como jugador -en pleno auge a sus 31 años-, pero también una traición al estilo Barça – Real Madrid al pasar el base de jugar de los Celtics a los Lakers aunque con el paso intermedio por Grizzlies y Wizards. Pero, si bien su fichaje por los de púrpura y oro pudo ser un acto vengativo, Smart se fue de Boston porque le obligaron al contrario que lo que hizo un Luis Figo que traicionó al FC Barcelona por voluntad propia. 

Bromeando con la comparación de MD de las mayores rivalidades de la Liga y la NBA, el usuario de X Manolo Burgos recordaba lo que le pasó con Figo en el Camp Nou en 2002 después de traicionar al FC Barcelona de la peor manera: “Comparable a lo de Figo, espérate que no caiga una cabeza de cerdo en el TD Garden cuando juegue Smart”, dijo el mencionado usuario.

Cuentan que la historia de aquella cabeza de cochinillo tuvo su origen en una comida que los Boixos Nois hicieron en casa de un miembro el día del partido. La madre del miembro en cuestión hizo cochinillo y alguien tuvo la idea de llevarse la cabeza al Clásico. 

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Pero, historias aparte, y siendo poco probable que el ambiente hostil de Boston llegue al punto de arrojar una cabeza de cerdo a Smart, el base de los Lakers acabará de perpetrar su grave acto de infidelidad a sus ex Celtics. ¿Crees que es una traición comparable a la de Figo?