VALÈNCIA. La rodilla de Raquel Carrera, madre de dragones, vuelve a sufrir. La pívot gallega ha padecido mucho en su corta vida: 24 años y dos lesiones graves. Se ha caído dos veces y dos veces se ha levantado. Pero parece ser que no está bien. Uno, que ya ha vivido mucho, ve la nota de prensa del club sobre sus molestias en la rodilla e intuye el patrón de otras lesiones que se han complicado y empiezan así, con señales más leves. Ojalá que Carrera, la octava maravilla del baloncesto europeo, se recupere pronto y vuelva a deleitarnos. No conozco a otra jugadora como ella.
Un día después de esta noticia, el Valencia Basket anuncia que ha prescindido de Alina Iagupova. El club no lo dice así, claro. El club dice que han llegado a un acuerdo para rescindir el contrato. Eufemismos. La ucraniana ya no estaba a la altura y, encima, había empezado a contaminar el vestuario. Su gran ventaja siempre ha sido su físico. Un físico diferente. Un físico que recuerda, por su fortaleza, al de Alicia Flórez, la joven cedida al Ensino, donde se ha agigantado y desde donde parece reclamar un hueco en la plantilla de Rubén Burgos.
El técnico valenciano, a cambio, ha pedido a sus superiores que retengan a la belga Hind Ben Abdelkader. Una tiradora con mucha facilidad para anotar, una virtud que viene muy bien en muchos partidos complicados. El problema, parece ser, es que la jugadora, al conocer este interés, esta necesidad, se ha subido a la parra. ¿Le meterán otro gol al Valencia Basket? Uno, por toda la escuadra, lleva años masticándolo.
El otro punto de interés del equipo femenino está en Awa Fam. La pívot de Santa Pola apunta al número uno del draft de 2026 de la WNBA. No al dos ni al tres: al número uno. Eso sería historia del baloncesto español. No me sorprende. Fam, ya me lo dijo hace años Manolo Real, vital en su vínculo con este club, brillará allá donde juegue. Ojeadores de los Dallas Wings, un equipo que solo ganó diez partidos la última temporada y que se ha ganado la primera elección en el draft del , han estado viéndola jugar en España. No creo que hayan vuelto a Estados Unidos con muchas dudas. Me parece una fantasía imaginarme a Fam jugar al lado de Paige Bueckers, la rookie del año en la WNBA.
Rubén Burgos hace tiempo que tiene claro que España no puede competir con Estados Unidos. En el escalón inferior, en la NCAA, ya hay un porrón de jugadoras españolas. Se van allí y juegan en buenos equipos, les pagan la carrera, trabajan en excelentes condiciones y vuelven con un idioma y un título universitario. El técnico valenciano sabe que es absurdo luchar contra eso en una época en la que los jóvenes comparten piso porque no pueden comprar uno y ni siquiera alquilarlo individualmente. Burgos, siempre tan práctico, prefiere animar a las jóvenes y esperarlas para cuando acabe su marcha. Son las cartas que le ha tocado jugar y él prefiere no perder el tiempo con lamentaciones que no llevan a ninguna parte.
Pero en contra de lo que se está difundiendo en España, las Wings tienen más opciones, aparte de Fam. La alicantina no es un talento tan indiscutible como las dos anteriores número uno: Caitlin Clark y la propia Bueckers. La franquicia también sopesa quedarse con Azzi Fudd, una excelente tiradora de tres puntos que tiene fuertes vínculos con la estrella del equipo, con quien ya coincidió en UConn para hacerlo campeón de la NCAA.