El Surne Bilbao puede presumir de un músculo financiero cada vez más equilibrado y sólido, apoyado en un crecimiento positivo en todos los apartados de … ingresos que devuelven una imagen saneada de un club que hasta hace nada nadaba en un mar de números rojos. La deuda histórica ha sido cancelada gracias a un acuerdo cerrado con la BBK -solo quedan 313.000 euros pendientes de devolver, una cantidad que no ha podido ser eliminada por cuestiones puramente técnicas y que se liquidará en pequeños y cómodos plazos que a su vez permitirán destinar más recursos a la plantilla- y la entidad de Miribilla mira al futuro con optimismo. Lo hace porque las cifras avalan su proyecto, cuya hoja de resultados relativa a la temporada 2024-2025 desvela una evolución favorable y con vocación de expansión. La franquicia de Miribilla ha hecho públicas este viernes las cuentas del último ejercicio completo que devuelven un resultado de explotación de 540.000 euros y los fondos propios de casi 400.000, con un incremento económico en las cuotas de los abonados, publicidad y derechos televisiones, entre otras áreas.

Porque los números de ingresos crecen en todos los apartados de la cuenta de resultados hecha pública por el club, que los desgranará al detalle en la junta de accionistas el día 29 de diciembre y presentará entonces el presupuesto relativo al ejercicio en curso. Todo apunta a que darán otro pequeño estirón respecto a los valores actuales y se irán de nuevo por encima de los cuatro millones, eso sí, libres de pagos pendientes por la liquidación de la deuda histórica. Un vistazo a las cifras permite concluir que los socios constituyen una parte económica fundamental de la entidad. ¿Por qué? Porque con 1.147.428 euros representan la segunda vía de financiación más importante de la entidad por detrás de los cobros por comercialización y patrocionios, que se van hasta 1,7 millones. Si estas cantidades se comparan con las de la campaña 2023-2023, se observa un aumento de 121.931 euros relativos a los abonados (11,8%) y de 254.433 euros más en el área comercial y de espeonsorización (16,6%). La renovación del acuerdo con el Surne es clave para asentar los cimientos de crecimiento y desarrollo económico.

También hay buenas noticias vinculadas a los derechos audiovisuales, que pasan de los 796.189 euros en la temporada 2023-2024 a los 927.667 actuales (16,5%). La misma senda alcista sigue el ‘ticketing’ -venta de entradas-, que da un salto de los 450.438 euros a los 551.763 (22,5%), sin olvidar que aquí se incluyen también las localidades vendidas en la FIBA Europe Cup, cuyos números mejoran debido a la presencia del equipo en la final y la conquista del título. A todos estos importes hay que añadir 635.098 euros más en concepto de «otros ingresos de explotación», que en este caso tienen que ver con la fundación, las subvenciones y los beneficios obtenidos del torneo 3×3. Y luego está el dinero cobrado por los traspasos de jugadores, que el año pasado se situó en 390.000 euros. Esta cantidad tiene que ver con las marchas de Thijs de Ridder y Rubén Domínguez a la NCAA, pero sobre todo con la cláusula abonada por el Unicaja por Melwin Pantzar -le fichó y le dejó cedido- y los 100.000 euros abonados por Fedor Zugic, quien rompió el contrado firmado para irse a la liga universitaria americana sin pasar siquiera por Bilbao.

Gastos en plantilla

En cuanto a los gastos, cabe destacar que se dedican 2,7 millones a los gastos del personal. La inmensa parte de esta cantidad se destina a la primera plantilla, algo más de dos millones brutos -se quedan en 1,5 netos para todo el equipo-. En el curso anterior fueron 2,3 millones, por lo que el incremento es del 18,5%. En el Surne Bilbao son conscientes de que justo aquí es donde toca hacer los mayores esfuerzos para dotar de más recursos económicos a la dirección deportiva, que necesita dinero para ir armando bloques más potentes y enfocar objetivos ambiciosos. De hecho, el club se compromete a completar partidas mayores en este concepto con el objetivo de salir con más fuerza al mercado y traer a jugadores contrastados. Un mayor presupuesto dedicado el equipo resulta fundamental para construir un proyecto sólido y ganador.

La franquicia de Miribilla dedica además 2,1 millones a «otros gastos de explotación» como viajes y organizaciones de partidos, entre otros factores, sin olvidar la puesta en marcha de la cantera femenina y los esfuerzos encaminados a fortalecer el baloncesto base culminado con el proyecto U22. De ahí que el resultado de explotación de la campaña 2024-2025 sea satisfactorio, con un resultado positivo de 540.779 euros y un crecimiento económico que persigue la construcción de un proyecto deportivo sólido libre de deudas que frenen su desarrollo.