La Guardia Civil ha detenido en la noche de este jueves a sor Paloma, otra de las exmonjas cismáticas del monasterio de Belorado, tal y como ha confirmado a 20minutos el portavoz de la comunidad, Francisco Canals. El arresto, que se enmarca dentro de la investigación por la presunta venta irregular de patrimonio histórico y bienes sacros, se produce horas después de la detención de la exabadesa Laura García de Viedma, antes sor Isabel, y de un anticuario que habría participado en la operación.
Sor Paloma fue arrestada en el monasterio que las exreligiosas mantienen en la localidad vizcaína de Orduña, donde residen varias de las monjas trasladadas en julio, entre ellas las de mayor edad. Las dos monjas y el anticuario han pasado la noche en los calabozos de la Comandancia de Burgos. La detención de la exabadesa se relaciona con presuntos delitos de apropiación indebida agravada y receptación de obras pertenecientes al convento.
El operativo, dirigido por el Juzgado de Briviesca, incluyó registros en los conventos de Belorado y Orduña para inventariar y verificar el patrimonio existente, tras sospechas de que piezas históricas habrían sido puestas en el mercado de antigüedades. Los agentes se llevaron bienes muebles, esculturas, piezas artísticas y dispositivos electrónicos. La investigación permanece abierta y no se descartan nuevas actuaciones.
Salida forzosa de las cinco monjas ancianas
Las diligencias se iniciaron tras la denuncia de un particular que detectó en el mercado especializado piezas que podrían pertenecer al patrimonio del monasterio. Las exmonjas denunciaron en las redes sociales que el registro en Orduña formaba parte de un operativo en el que la Guardia Civil estaría preparando la salida forzosa de las cinco monjas ancianas no excomulgadas.
En un vídeo difundido en su cuenta de Instagram, las religiosas afirmaron desconocer los motivos concretos de la intervención, que calificaron de «sorpresa». Insistieron en que «no han cometido ningún delito» ni tienen «nada que ocultar», y lamentaron que no se buscara una solución «menos aflictiva».
La exabadesa García de Viedma acumula dos causas penales abiertas: una por estafa en la venta de 1,73 kilos de oro de la comunidad, por la que obtuvo 130.000 euros; y otra otra vinculada a la gestión de la hospedería del monasterio de Derio y a sus intentos de registrar Belorado, Derio y Orduña como sociedades civiles ajenas a la comunidad religiosa.
Además, persiste el conflicto civil por el incumplimiento del contrato de compraventa del monasterio de Orduña, cuya adquisición quedó bloqueada tras la intervención de la Santa Sede. Las exmonjas también mantienen recursos abiertos contra la sentencia que las obliga a desalojar el convento de Belorado, así como un procedimiento de desahucio en precario del inmueble de Derio, recientemente admitido a trámite por un juzgado de Bilbao.