1.Mensaje de Flick y contagioso Raphinha
Comienzo inesperado, 0-1 sin llegar al primer minuto de juego, para un once de La Masia con ganas de desquite frente al Alavés. Un córner, un mal despeje y gol de Pablo Ibáñez para fastidio azulgrana. Pero quedaba demasiado tiempo para subsanar el fallo y rápidamente, se lo hicieron saber al conjunto babazorro los compañeros de Joan Garcia. Viendo cómo buscaban la profundidad y cuánto presionaban los blaugranas, cuestión de tiempo.
Tras el mensaje enviado por Hansi Flick al plantel (“quien no apriete mandíbulas y quien no trabaje con hambre quedará relegado”), la vuelta de Raphinha fue determinante para Balde, Marc Bernal, Casadó y Olmo. Con y sin pelota, el capitán del Barça contagió al equipo el ritmo que le faltaba.
De su profundidad, buen pase de Gerard Martín jugando ayer de central junto a Cubarsí, sacó el conjunto blaugrana el 1-1 logrado por Lamine. Fue en el minuto ocho tras un arrastre de Lewandowski y Olmo para disgusto de Tenaglia, Pacheco, el mediocentro Blanco y Sivera. Aún quedaba mucho tiempo.
2. Salva Joan Garcia, casi finiquita Lamine Yamal
Frente al 4-1-4-1 visitante en el último cuarto, el Barça oponía más dominio, instinto rematador y buena prevención defensiva por parte de Pau Cubarsí y del propio Gerard Martín, evitando que Lucas Boyé pudiera jugar de cara al área blaugrana. Pero el Alavés fue valiente, metiendo muchos jugadores por delante de la pelota, y en los pocos proyecto ofensivos que generó en el primer acto, volvió a ilusionarse. No sucedió lo que deseaban: en otro ataque Raphinha, misma banda, la izquierda, Dani Olmo facturó limpiamente el 2-1 entrando en área alavesista.
Eso ocurrió en el minuto veintiséis, justo después de ver la parada de la tarde lograda por Joan Garcia para grandísima sorpresa de Jonny Otto y enorme júbilo blaugrana. Evidentemente, no estaba finiquitado el partido. Quien lo pudo cerrar fue Lamine marcándose un jugadón antes de cerrar el primer tiempo: cuando tenía a Sivera eliminado, remató sin girar el tobillo de su diestra y la pelota fue al poste.
3. Y lo de Pedri
Es otro fútbol el que aplica el centrocampista del Barça. En la media hora que estuvo sobre el cuidado césped del Nou Camp Nou entusiasmó regalando una clase de cómo ir hacia delante sin que te quiten la pelota. Con sus giros y elecciones, siempre acertadas, el equipo de Flick olió el tercer gol permanentemente.
Y llegó el ansiado 3-1 en el tiempo final de la forma más esperada: contragolpe para Lamine y acierto rematador de Dani Olmo con casi todo el Alavés metido en campo azulgrana. Los cambios efectuados por Coudet, sobre todo el de Carlos Vicente, casi le dan premio pero volvió a ser decisivo Joan Garcia; esta vez ante Guridi (en caso de revisión vía VAR).
Concluyendo, se notó el hambre de titularidad por parte de Casadó, Bernal y Gerard Martín en un Barça que necesitaba el vuelo sostenido de Raphinha más el fútbol de Pedri. Liderato conseguido con sensaciones muy positivas aunque mejorables.