Esta semana, el nombre de Toño Sanchís (52 años) ha vuelto a saltar a la palestra. El que fuera representante de Belén Esteban (51) se enfrenta a una pena de dos años de prisión, una multa de 2.100 euros y una indemnización aún por definir por apropiación indebida de más de 400.000 euros pertenecientes a la colaboradora televisiva.

Fue el pasado 24 de noviembre cuando la Audiencia de Madrid condenó a dos años de cárcel al exmánager por haber cobrado comisiones superiores a las pactadas al gestionar los contratos de la madrileña entre 2009 y 2015 a través de la empresa Agencia de Servicios Lorant S.L.

La sociedad en cuestión guarda relación directa con la mujer de Sanchís. Lorena Romero fue parte fundamental de la firma, creada en el año 2010. En ella ejerció como administradora de la sociedad, mientras Toño era socio al 50% y se encargaba de la representación artística de los clientes.

Belén Esteban se despide de 'No somos nadie' sin fecha de vuelta.

Toño Sanchís y Lorena Romero, en una imagen de archivo.

Toño Sanchís y Lorena Romero, en una imagen de archivo.

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Un revés judicial y económico

Ahora, Lorena Romero, compañera fiel y madre de los cuatro hijos de quien fue la persona de confianza de Belén Esteban, se ha convertido en protagonista indirecta del escándalo que sacude a su marido.

Y es que la última decisión judicial que agrava su situación afecta de manera directa a toda la familia.

Sanchís no solo tendrá que abonar 2.100 de multa: también tendrá que compensar a la de Paracuellos del Jarama con una cantidad que se determinará más adelante, en la ejecución de la sentencia.

Aunque el foco mediático y judicial apunta a Sanchís, en calidad de responsable formal de la empresa, no cabe duda de que este revés en los tribunales afectará a su entorno más cercano. Y, de manera especial, a su mujer y a sus hijos.

Toño Sanchís y Lorena Romero tienen cuatro hijos.

Toño Sanchís y Lorena Romero tienen cuatro hijos.

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Familia numerosa

Pero, ¿cómo es realmente Lorena Romero? ¿Qué se sabe de ella? Lo cierto es que la pareja de Toño Sanchís ha logrado mantenerse a raya de las polémicas de su marido a pesar de haber copado titulares a lo largo de una década.

La pareja lleva toda una vida juntos. Contrajeron matrimonio el 1 de septiembre de 2012 en Cercedilla, un pueblo de la Sierra de Guadarrama, a unos 57 kilómetros de Madrid.

Entonces, la relación con Belén, que fue una de las asistentes a la boda, era excelente. Aún no había estallado la bomba del fraude entre ellos.

Fruto de su relación tienen cuatro hijos: Víctor, Daniela, Adrián y Bruno. Actualmente residen en Las Rozas, a las afueras de la capital, en una vivienda que era propiedad de los padres de Lorena y les fue cedida tras el desahucio del chalet de Villanueva del Pardillo.

Fue precisamente tras el desalojo de la familia de la vivienda, en marzo de 2023, cuando Belén Esteban habló públicamente de Lorena.

«No me dan pena Lorena ni sus hijos, ¿y mi hija qué?», espetó hace dos años, mostrando su indignación por el sufrimiento que Sanchís le había ocasionado.

Lorena Romero y Toño Sanchís contrajeron matrimonio en 2012.

Lorena Romero y Toño Sanchís contrajeron matrimonio en 2012.

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Vida fuera del foco

Antes de que la condena de la Audiencia de Madrid saliese a la luz, Lorena Romero ha llevado un perfil bajo. En todo este tiempo ha permanecido al lado de su marido.

Se ha dedicado al cuidado del hogar y de sus hijos, lejos del ruido mediático que durante años ha rodeado a su esposo. Apartada de la fama, sus redes sociales y apariciones públicas brillan por su ausencia.

Su prioridad hasta ahora ha sido preservar la privacidad de sus cuatro hijos y mantenerlos a raya de las disputas legales con la ex de Jesulín de Ubrique (51).

Pese a las constantes noticias relacionadas con su marido, Lorena Romero no ha hecho declaraciones públicas. Ni sobre el reciente fallo judicial ni sobre su situación personal. La discreción ha sido su tónica habitual.

A pesar de sus esfuerzos por blindar su intimidad, sí ha trascendido que la pareja atravesó una crisis sentimental tiempo atrás. Se cree que sucedió poco después de que se destapase el desfalco a Esteban.

El idilio entre ellos se puso a prueba, y se tambaleó. Hasta llegaron a plantearse el divorcio. Pero finalmente superaron el bache.

Lorena Moreno, según el propio Toño Sanchís, fue administradora de las cuentas de su agencia de representación.

Lorena Moreno, según el propio Toño Sanchís, fue administradora de las cuentas de su agencia de representación.

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Socia «al 50%» de Toño Sanchís

Si algo ha llamado la atención de la relación entre Sanchís y su mujer es que esta gestionó las finanzas de su empresa antes de que Belén Esteban lo denunciara por apropiación indebida.

Así lo declaró el propio mánager durante una de las sesiones del juicio contra Belén Esteban, celebrada el pasado mes de octubre.

Hace apenas un mes situó a su mujer en el centro del debate: aseguró que era ella quien ejercía como administradora de las cuentas de la agencia.

Según publicó el portal Look, Sanchís declaró ante el juez que en lo relativo a las finanzas internas él “no decidía absolutamente nada”.

De acuerdo con la versión ofrecida ante la justicia, las tareas vinculadas a decisiones financieras, trámites administrativos y emisión de comisiones eran competencia exclusiva de Lorena en su condición de gestora y administradora de la empresa.

No está claro si se trataba de una estrategia de defensa o de un intento por desplazar la responsabilidad directa de la presunta apropiación indebida.

En todo caso, Sanchís expuso que, mientras su mujer controlaba la contabilidad, él se limitaba a gestionar los contratos de los clientes y la comunicación con los medios.

Asimismo, reiteró que nunca participó en las decisiones económicas y que era «socio al 50%» de su sociedad limitada.

Toño Sanchís fue el representante de Belén Esteban entre 2007 y 2015.

Toño Sanchís fue el representante de Belén Esteban entre 2007 y 2015.

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La relación entre el mánager y Esteban

Cabe recordar que la batalla judicial entre Belén Esteban y Sanchís comenzó en diciembre de 2015, cuando la colaboradora detectó irregularidades en la gestión de sus ingresos y contó públicamente que había perdido la confianza en su entonces representante.

Belén se enteró de que su mánager la estaba estafando tras recibir un aviso de la secretaria de la agencia Lorant S.L. y de su pareja, Miguel Marcos (38).

Estos le aconsejaron revisar sus cuentas. Posteriormente encargó una auditoría externa que reveló el desfase económico y las comisiones indebidamente aplicadas por Sanchís.

El juicio, iniciado tras la denuncia, confirmó el fraude y ha obligado a Toño Sanchís a pagarle 475.571 euros, que es la cantidad que considera probada la sentencia finalmente.

A esta cantidad habría que restar los 49.000 euros que Esteban ya cobró en un proceso civil anterior, y el dinero realmente percibido por la adjudicación de una vivienda en ese mismo proceso previo.

Toño Sanchís trabajó como representante de Belén Esteban durante ocho años, desde 2007 hasta finales de 2015, cuando estalló el conflicto judicial entre ambos.