En tan solo unas décadas, Corea del Sur ha logrado dejar atrás su papel marginal como actor protagonista en la guerra de Corea a ser una de las figuras emergentes del mercado turístico internacional. Todo gracias a una perfecta combinación de economía desarrollada, sociedad digitalizada y una cultura popular basada en los K-dramas, al más puro estilo telenovelas latinoamericanas, y en el K-pop, el estilo musical urbano del momento, exportada con éxito. Factores que han provocado un crecimiento turístico del país por encima incluso de otros países asiáticos dominantes como Singapur o Indonesia, y aunque aún lejos de China (solo en 2024 recibió 67,5 millones de turistas), Corea del Sur ya puede mirar de tú a tú a otros como la India y aspirar a competir con Japón y Tailandia.

No se trata de un proceso coyuntural, sino que es el resultado de una estrategia expansionista progresiva de diversificación en la que se ha integrado el turismo como un sector de alto valor añadido, más aún después de la pandemia de 2020. El año pasado, Corea del Sur logró aproximarse a los datos previos de 2019, registrando una entrada internacional de 16 millones, con un crecimiento interanual del 50%. A solo un mes de acabar el año, el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo espera superar los 18 millones, aunque el objetivo real a medio plazo es atraer a 30 millones de turistas. Para ello, el gobierno surcoreano pretende va a desarrollar un proyecto específico con estrategias centradas en tres ámbitos: turismo receptivo, turismo interno y fortalecimiento de la base de la política e industria turística.

Este auge se produce además sobre un sólido crecimiento económico que equilibra no solo el sector turístico sino también industrial, comercial y de servicios, aportando además la cultura como base importante de su fortaleza como destino global. No obstante, Francia y España siguen siendo los reyes del turismo mundial; ambos países superan con creces los 80 millones de visitantes al año, según la Organización Mundial del Turismo, con la vista puesta en los próximos años de superar los 100 millones. Parte importante del turismo español son precisamente los surcoreanos, que eligen España como primer destino internacional para sus viajes. Durante 2024 llegaron al país íbero casi 400.000 ciudadanos surcoreano con un gasto de 1.200 millones de euros.

Gran tejido empresarial con Samsung y LG a la cabeza

Según datos del Banco Mundial correspondientes a 2023, Corea del Sur ronda un PIB per cápita de algo más de 54.000 dólares, 4.000 más que Japón (50.206 dólares) y a penas 1.500 dólares por encima de España (52.779 $). Esto implica una economía muy asentada y una renta media comparable a la europea, con una amplia clase media de alto poder adquisitivo, lo que justifica en parte su gran capacidad para atraer turismo, pero también la importan del país como mercado emisor a otros destinos.

El principal sustento de la economía surcoreana es el sector servicios que representa cerca de un 58,4% del PIB nacional, mientras que la industrial sostiene un 31,6%. Además, Corea del Sur es líder en exportación de semiconductores, productos electrónicos, automoción, construcción naval, baterías, maquinaria industrial y componentes tecnológicos avanzados, a través de compañías globales como Samsung, LG y Hyundai. El gran tejido empresarial coreano se complementa con otras firmas como Daewoo, SK Hynix o Toshiba, actores principales de un ecosistema tecnológico y productivo integrado con las grandes globales. Tanto es así, que el país asiático está considerado el 5º mejor país para hacer negocios, según el ranking elaborado por el portal analítico Doing Business.

En este sentido, la firma más reconocida del país, Samsung Electronics, registró un beneficio neto de 7.228 millones de euros solo durante el tercer trimestre de 2025, duplicando en un 144,5% las cifras del mismo periodo del año anterior.

A su vez, este perfil económico se apoya en el consumo, que ha ganado peso en los últimos años gracias a los altos estándares de vida de sus ciudadanos, si bien en 2024 sufrió una pequeña desaceleración del 1,1%. Aun así, el desarrollo del comercio electrónico, a la vanguardia mundial, de nuevos servicios financiero, y de la industria y la logística ha fortalecido el peso del sector terciario y de servicios creando un contexto más que óptimo para la difusión y crecimiento del sector turístico. Así, este no surge como un mero sustituto de la industria sino como un sector en el que diversificar para exponer una marca mundial propia y una imagen que proyecta no solo lo que produce sino lo que es.

Auge turístico

La expansión turística de Corea del Sur responde a una combinación de factores culturales, económicos y geopolíticos. El primero de ellos es el fenómeno Hallyu, la llamada «ola coreana», que ha convertido a la música K-pop, las series, el cine, la moda y la gastronomía en iconos globales. Millones de jóvenes en todo el mundo consumen productos culturales coreanos y aspiran a experimentar de primera mano los escenarios que han popularizado sus artistas favoritos.

Este turismo experiencial ha dado lugar a nuevas tipologías: rutas de k-dramas, visitas a estudios, festivales musicales, mercados de cosmética, centros de estética, barrios especializados en tendencias urbanas y barrios históricos reinterpretados como espacios culturales. Seúl, Busan y la isla de Jeju se han consolidado como polos turísticos que combinan tradición y modernidad con notable eficacia comunicativa.

A ello se suma una política pública proactiva. El Gobierno surcoreano ha diseñado campañas internacionales de promoción turística, ha modernizado aeropuertos, ha ampliado la oferta hotelera y ha mejorado la señalización, los servicios multilingües y las infraestructuras de transporte de alta velocidad. La conectividad aérea también ha sido determinante, con nuevas rutas directas desde Europa, América y el Sudeste Asiático.

La rivalidad con Japón es uno de los elementos más interesantes del contexto regional. Ambos países compiten por el liderazgo turístico de Asia Oriental, pero mientras Japón se apoya en un turismo histórico y patrimonial de larga tradición, Corea del Sur ha apostado por una imagen más joven, innovadora y culturalmente exportable. En los últimos años, Corea ha conseguido recortar distancias y, en términos de crecimiento porcentual, ha superado ampliamente a su vecino.

Pese a su espectacular crecimiento, el turismo aún representa una parte moderada del PIB surcoreano, inferior al 3%. Sin embargo, este dato lejos de ser una debilidad revela un enorme potencial de expansión futura. El país dispone de margen para convertir el turismo en un sector estratégico, integrándolo con su fortaleza tecnológica, su capacidad logística y su poderosa industria cultural.

Los coreanos eligen España

España ha sido elegida como el destino extranjero número uno para los surcoreanos en el 2025 Korean Overseas Travel Satisfaction Survey, elaborado por la empresa de investigación Consumer Insight, una de las más reconocidas de Corea del Sur.

Con una puntuación de 808 sobre 1000, España se sitúa por primera vez a la cabeza de este prestigioso ranking, superando a Suiza tras cuatro años de liderazgo. Además, se convierte en el primer país que supera los 800 puntos de satisfacción en la historia del estudio, basado en más de 13.000 encuestas a viajeros coreanos.

El resultado refleja el creciente interés del mercado coreano por España, un destino que combina cultura, gastronomía, naturaleza y hospitalidad, valores muy apreciados por los viajeros de Corea del Sur.

En 2024, 391.785 turistas coreanos visitaron España, generando un gasto total de 1.214 millones de euros, con una media de 3.098 euros por viajero y 405 euros por día, una de las cifras más altas del mundo.

Entre las principales motivaciones de viaje destacan la relajación, la gastronomía y los paisajes naturales, todos ellos atributos se asocian a la marca turística España.

El fortalecimiento de las conexiones aéreas directas también ha contribuido a este liderazgo: actualmente operan las rutas Seúl-Madrid (Korean Air) y Seúl-Barcelona (Asiana Airlines y T’way), y se prevé la apertura de vuelos chárter estacionales a Málaga a partir de finales de 2025.

Asimismo, Corea del Sur se ha consolidado como uno de los mercados internacionales más relevantes para el Camino de Santiago, reflejando una tendencia creciente hacia los viajes culturales y de ritmo pausado.

«Este reconocimiento refuerza la posición de España como destino de referencia en Asia y subraya la excelente acogida de nuestra oferta turística entre los viajeros coreanos», ha señalado Miguel Sanz, director general de Turespaña.

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