Un estudio realizado por Voronoi recopiló las obras de arte más caras vendidas en subasta y reveló hasta dónde puede llegar el mercado global del arte. Lo que llama la atención es cómo algunas piezas, por su historia, su rareza o simplemente porque capturan la atención de los coleccionistas más ricos, pueden alcanzar cifras inimaginables.
En el primer puesto está Salvator Mundi, atribuida a Leonardo da Vinci, vendida en 2017 por US$450,3 millones. La pintura representa a Cristo con vestimenta renacentista, y aunque algunos expertos dudan de que da Vinci haya pintado toda la obra, nadie cuestiona que se trata de una pieza histórica de enorme valor.
El segundo lugar lo ocupa el Retrato de Elisabeth Lederer de Gustav Klimt, que alcanzó US$236,4 millones. La obra combina elegancia y detalles que la hacen única y muy deseada por los coleccionistas de arte moderno.
Pablo Picasso se hace presente con Mujeres de Argel (Versión ‘O’), vendida en US$179,4 millones. Además de esta, otras de sus piezas también aparecen en la lista de las más caras, lo que confirma que el legado del artista sigue siendo muy relevante en el mercado.
Amadeo Modigliani aparece con dos de sus desnudos más emblemáticos. Desnudo reclinado alcanzó US$170,4 millones, mientras que Desnuda reclinada (sobre su lado izquierdo) se vendió por US$157,2 millones. La fuerza de su estilo y la rareza de sus obras hacen que sean especialmente valoradas.
Gráfico LR
Georges Seurat entra en el ranking con Modelos (Versión pequeña), vendida en US$149,2 millones, mientras que Francis Bacon aparece con Tres estudios de Lucian Freud, que alcanzó US$142,4 millones. Ambas piezas reflejan la relevancia de sus estilos dentro del arte moderno y contemporáneo.
Alberto Giacometti, uno de los escultores más importantes del siglo XX, ocupa un lugar en la lista con Hombre que señala, que se vendió por US$141,3 millones. Esta cifra demuestra que no solo las pinturas alcanzan precios récord, sino también las esculturas.
Por último, Jean-Michel Basquiat está presente con Sin título (Cráneo de 1982), vendida en US$110,5 millones, y Pablo Picasso cierra el top diez con Desnudo, hojas verdes y busto, que alcanzó US$106,5 millones. Estas obras muestran cómo, incluso en los últimos años, los artistas modernos y contemporáneos siguen generando cifras que sorprenden al mundo del arte.