Juan Pablo Martín

Lunes, 1 de diciembre 2025, 23:00

Erkiaga e Ibarluzea, campeones del Winter Series en las dos últimas ediciones quedaron ayer en la cuerda floja tras su segunda derrota ante Olharan y Gorka. El de Ispaster y el de Markina ya no dependen de sí mismos. Necesitan ganar su último partido y que les acompañen otros resultados para estar en las semifinales de la competición. El público, que volvió a llenar el Jai Alai de Gernika, pudo disfrutar de un duelo de los grandes que tuvo todo los ingredientes y cayó del lado de los vascofranceses en el último suspiro.

El delantero de Pau, sustituto del lesionado Johan, volvió a demostrar que atraviesa por un momento dulce y se despidió de la competición –dentro de dos días viaja a Dania para disputar el torneo invitacional en el frontón norteamericano– con un gran sabor de boca. A sus espaldas tuvo a un zaguero que cumplió a la perfección y cerró muchos huecos con su buen posicionamiento en la cancha. Toman aire en la clasificación. Los derrotados lograron reaccionar a un inicio regular y se llevaron el segundo set, pero en el definitivo los detalles les jugaron una mala pasada.

Había mucho en juego en el sexto encuentro de la competición porque ambas combinaciones llegaban sin estrenar su casillero de victorias. Tenían que hilar muy fino dentro de la tensión existente, y los que vistieron de naranja arrancaron mejor el partido. En los primeros tantos peloteados se pudo presenciar un bonito tira y afloja por ambas partes. Los zagueros estuvieron bastante seguros en su parcela y los delanteros aprovecharon las ocasiones que dispusieron. Los ganadores cargaron atrás en busca de meter mayor presión al guardaespaldas de Markina y evitar a su compañero, y los consiguieron a partir del 5-6. Para entonces Olharan ya había dado muestras de que estaba con el cuchillo entre los dientes y Gorka arrimó mejor la pelota a pared. De esta forma lograron abrir un hueco de cuatro tantos (6-10) que les aportó confianza. Sus rivales no acusaron el golpe e insistieron. El de Ispaster estuvo más atrevido en el resto e Ibarluzea aguantó para devolver la emoción al set en las postrimerías (9-12), después de que el Ispaster metiera una buena pelota de revés en el agujero del rebote.

Pero al de Pau no le tembló el pulso y respondió con una dejada de costado. En el siguiente tanto a Erkiaga se le escapó un costado a dos paredes que habitualmente no falla, pero consiguió meterlo en su siguiente tentativa. Fue entonces cuando llegó el tanto más espectacular de la noche, en el que se cruzaron 23 pelotazos. Los dos delanteros dispusieron de ocasiones para acabarlo pero no fueron capaces por las buenas defensas, y al final lo resolvió Ibarluzea con un buen revés atrás (11-14). Pero Olharan no se lo pensó dos veces y en el siguiente se jugó un dos paredes perfecto de derecha desde el cuadro ocho. (11-15).

Recital de tantos

A los campeones les tocó remontar y tras el paso por los vestuarios cerraron filas para reconocerse sobre la cancha. Más compactados y con una mejor comunicación, arrancaron por delante y anularon cualquier intento de reacción de sus oponentes. Olharan y Gorka llegaron a colocarse a un tanto (5-4 y 7-6), pero el de Ispaster se mostró más agresivo y apagó cualquier conato de incendio con un recital de tantos de todas la posturas. Ibarluzea le siguió a la perfección y sus rivales vieron cómo se les escapaba el segundo triunfo parcial (15-8).

En el tercer y definitivo juego no se pudo pedir más emoción. Arrancó con un derechazo de Gorka a rebote sin respuesta, pero Erkiaga respondió rápido con una buena cortada. A continuación llegaron varios errores de los ganadores que parecía podían poner el triunfo a sus rivales en bandeja (4-2), pero volvió a aparecer Olharan para acortar la diferencia y un fallo de revés del delantero de Ispaster en el resto subió la tensión a límites insospechados (4-4). El frontón se puso en pie para ovacionar a los cuatro puntistas antes del último saque. Y el tanto cayó del lado de los vascofranceses en un abrir y cerrar de ojos. Erkiaga midió mal la salida de un rebote y tuvo que entrar forzado. La pelota se le fue arriba (4-5.

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