Navia vivió este fin de semana una jornada para el recuerdo con la visita del exjugador de baloncesto ruso Chechu Biriukov, una figura legendaria del Real Madrid y del basket español, invitado por la Peña Madridista La Venera con motivo de la 36ª edición de su comida anual de hermandad.

La presencia de Biriukov en la villa fue fruto de una gestión «muy especial». Este año, por primera vez, la representación de la peña ante el Real Madrid recayó en uno de sus miembros, el tesorero, Justo García, que decidió solicitar al club la presencia de un jugador de baloncesto, algo inédito en 35 años de historia de la entidad naviega. La elección no dejó lugar a dudas: «Chechu Biriukov, admirado tanto por su extraordinario palmarés como por su conocida cercanía personal», indicó García

El Real Madrid respondió enviando al exjugador como representante oficial en una jornada que la directiva de La Venera preparó con una agenda tan apretada como simbólica. Fue una mañana y jornada de industria, deporte y gastronomía.

Parada en Anleo

La primera parada, las instalaciones de Industrias Lácteas Asturianas en Anleo, empresa que en su día patrocinó al Real Madrid durante los años en los que Biriukov se mantenía en activo, según advirtió la peña organizadora del evento. Allí, el grupo fue recibido por el presidente fundador de la compañía, Francisco Rodríguez. El exmadridista firmó una camiseta histórica del club, con el patrocinio de la industria láctea, dedicada expresamente para la ocasión.

El exjugador con Juan Coloma y Francisco Rodríguez.

El exjugador con Juan Coloma y Francisco Rodríguez. / R. A. S.

A continuación, Chechu Biriukov se desplazó al polideportivo municipal de Navia, donde fue recibido por el Club Baloncesto Navia. Biriukov «recorrió las instalaciones, conversó con jugadores y técnicos y se dejó fotografiar con numerosos aficionados». Como gesto especial, realizó el saque de honor en el partido de categoría infantil masculina que disputaba el club naviego frente al Grupo Covadonga, un momento celebrado por jugadores y público.

Hermandad madridista

La jornada culminó en la tradicional comida organizada por la peña, celebrada el restaurante de La Colorada. Cerca de un centenar de madridistas participaron en este encuentro festivo que unió «conversación, recuerdos y emoción en torno a la figura del invitado especial».

El acto finalizó con la entrega de obsequios: el Real Madrid hizo llegar pins y llaveros oficiales, mientras que la Peña Madridista La Venera entregó sus tradicionales bufandas a los nuevos socios y relojes conmemorativos al resto de participantes. «Le encantó nuestro paisaje y lo cuidada que estaba la villa y Puerto de Vega», según Justo García.