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La variante K del virus de la gripe A H3N2 está mostrando una capacidad de transmisión superior esta temporada debido a que nuestro sistema inmunológico no la reconoce adecuadamente, lo que facilita su rápida propagación entre la población. Así lo ha explicado el doctor Máximo Gómez, jefe del Servicio de Neumología de los Hospitales Universitarios HM Puerta del Sur, HM Montepríncipe y HM Torrelodones, quien advierte sobre las características particulares de esta cepa.
Según datos de HM Hospitales, la gripe ha llegado con especial virulencia este invierno. En apenas unas semanas, los contagios han experimentado un incremento del 40% en todo el territorio español, superando las cifras registradas en 2024. Esta situación, junto con la velocidad de propagación del virus, ha llevado a varias comunidades autónomas a emitir recomendaciones sobre el uso de mascarillas en centros sanitarios y espacios cerrados con alta concentración de personas.
Los especialistas de HM Hospitales insisten en que la vacunación sigue siendo el método más eficaz para prevenir complicaciones graves, especialmente en colectivos vulnerables como mayores de 60 años, personas con enfermedades crónicas, inmunodeprimidos, embarazadas y profesionales del ámbito sanitario.
Diferencias entre gripe y resfriado común
Los expertos médicos señalan que, aunque suelen confundirse, la gripe y el resfriado presentan síntomas claramente diferenciados. La gripe generalmente aparece de forma repentina, caracterizándose por fiebre alta, dolores musculares intensos, fatiga severa y posibles dificultades respiratorias. En contraste, el resfriado se manifiesta principalmente con congestión nasal, acompañada de estornudos, irritación de garganta y, raramente, fiebre elevada.
«La rápida expansión de estos virus se debe a su alta capacidad de contagio, que incluso puede producirse antes de que aparezcan los síntomas», explica el doctor Gómez. «Las condiciones invernales favorecen significativamente la transmisión de estos patógenos respiratorios, con temperaturas bajas, menos ventilación y mayor tiempo en espacios interiores. Los contagios ocurren principalmente en hogares, centros educativos, entornos laborales y espacios concurridos como el transporte público o salas de espera».
Medidas preventivas recomendadas
Sobre las medidas de prevención, el especialista subraya: «Aunque no exista obligación formal, es fundamental mantener hábitos como ventilar los espacios, lavarse las manos con frecuencia o usar mascarilla en determinadas situaciones. Estos gestos simples ayudan a reducir la transmisión de virus respiratorios, incluida la gripe. La mascarilla, cuando se usa de manera adecuada, protege tanto a la persona que la lleva como a los que le rodean, especialmente a los más vulnerables».
«Se trata de medidas sencillas, pero muy eficaces: ayudan a reducir infecciones, evitar picos de contagio y proteger al sistema sanitario. No se trata de imponer su uso de manera generalizada, sino de emplearla en momentos de mayor riesgo, como transporte público, reuniones con personas mayores o cuando se presentan síntomas respiratorios», ha detallado el neumólogo.
Efectividad de la vacuna frente a la variante K
Respecto a la protección que ofrece la vacuna actual frente a esta nueva variante, el doctor Gómez aclara: «La vacuna de esta temporada incluye cepas de virus tipo A y tipo B. Aunque la protección frente a la variante K de la gripe A H3N2 pueda ser algo menor, la vacuna sigue evitando infecciones graves por el resto de los virus incluidos y ayuda a reducir la transmisión. Incluso a estas alturas del invierno, vacunarse es importante para protegerse y proteger a los demás, y para reducir el riesgo de hospitalización por complicaciones».
Las recomendaciones de vacunación se dirigen especialmente a personas mayores de 60 años y grupos vulnerables, como quienes padecen patologías cardiovasculares o respiratorias, inmunodeprimidos, embarazadas, profesionales sanitarios y niños a partir de los 6 meses con factores de riesgo, siendo prioritaria en menores con asma, diabetes u otras enfermedades crónicas.
«En momentos de alta circulación viral, la prevención es clave para proteger a los colectivos más vulnerables. Gestos sencillos como cubrirse al toser o estornudar, y usar mascarilla cuando se tenga síntomas, ayudan a reducir complicaciones», afirma el especialista.
Cuándo acudir a urgencias
El doctor Gómez advierte que el inicio de la epidemia gripal indica que en las próximas semanas la actividad continuará aumentando. «Habitualmente vemos un ascenso progresivo, primero en niños y adultos jóvenes, y después en personas mayores. Esto puede traducirse en más consultas, más urgencias y un mayor riesgo de complicaciones en los grupos vulnerables. La mayoría de los casos serán leves, pero la alta circulación viral genera presión asistencial y ausencias laborales o escolares».
Los expertos recomiendan acudir al hospital cuando la fiebre persista más de 72 horas, exista dificultad para respirar o dolor en el pecho, así como si los síntomas continúan o empeoran con el paso de los días.
Actualmente, los servicios de Urgencias de HM Hospitales mantienen su actividad con normalidad, sin demoras significativas, y cuentan con protocolos específicos para atender patologías respiratorias tanto en población adulta como pediátrica.