La industria automotriz europea se prepara para un importante anuncio de las autoridades reguladoras de la Unión Europea, el 10 de diciembre.

La Comisión Europea podría proponer cambios significativos en el acuerdo para eliminar gradualmente los motores de combustión para 2035. Sin embargo, en medio de la presión de los fabricantes de automóviles y otros sectores afectados, como las empresas de alquiler y arrendamiento de automóviles, el anuncio podría retrasarse hasta enero.

El comisario europeo de Transporte Sostenible y Turismo, Apostolos Tzitzikostas, dijo al periódico económico alemán Handelsblatt: «Queremos presentar un paquete de medidas para la automoción verdaderamente exhaustivo y que cubra todos los aspectos necesarios».

El reto tecnológico de electrificar los automotores

En 2022, los 27 Estados miembros de la UE alcanzaron un acuerdo para prohibir la venta de coches nuevos con motor de combustión y detener las nuevas matriculaciones de vehículos que emitan CO2 para 2035. El objetivo era reducir las elevadas emisiones del sector automovilístico, como parte de la estrategia del bloque para alcanzar la neutralidad climática en 2050.

Sin embargo, el sector automovilístico europeo se enfrenta en los últimos años al reto tecnológico de la transición a la electrificación y a la fuerte competencia de China.

El canciller alemán, Friedrich Merz, ha instado a la UE a suavizar la fecha límite de 2035 y ha solicitado a Bruselas exenciones para diversas tecnologías: «Es mucho más oportuno y pragmático invertir más esfuerzo y dinero en el desarrollo de sistemas híbridos eficientes que combinen lo mejor de los motores de combustión interna, por un lado, y la movilidad eléctrica, por el otro», señaló Merz.

Un parque de automóviles VW.VW, Audi, Volkswagen y BMW podrían beneficiarse de la flexibilización de los objetivos de emisiones de CO2 para 2035.Imagen: Matthias Balk/dpa/picture alliance

Principales fabricantes europeos apoyan iniciativa 

Los principales fabricantes de automóviles europeos apoyan la medida del Gobierno alemán. «La Comisión Europea ignora las realidades del mercado y pone en riesgo el empleo y la competitividad en una de sus industrias clave», declaró el fabricante de automóviles premium BMW en un comunicado a DW. «Es crucial que las regulaciones de CO2 se rediseñen con prontitud».

En BMW opinan que «una protección climática eficaz requiere directrices ambiciosas pero realistas, no objetivos desvinculados del mercado».

Marcas alemanas como BMW son particularmente dominantes en el sector de los híbridos enchufables. BMW, Mercedes, Volkswagen y Audi representaron más del 41 por ciento de todas las ventas de esos automóviles en la UE durante los primeros diez meses del año. Una flexibilización de la prohibición de 2035 en favor de ese tipo de vehículos las beneficiaría mucho.

Operadores de flotas comerciales, muy preocupados

Sin embargo, los fabricantes de automóviles están muy preocupados por la posibilidad de que dicha flexibilización se compense con posibles cuotas impuestas a las flotas comerciales, que representan alrededor del 60 por ciento de todas las matriculaciones de vehículos nuevos en Europa.

En Sixt, una de las mayores empresas europeas del sector del alquiler, afirman que la falta crónica de infraestructura de carga para vehículos eléctricos en toda Europa socava cualquier impulso hacia la electrificación, y que las «cuotas prematuras» profundizarían la dependencia actual de Europa de China para la producción de baterías y minerales, vitales para el sector automovilístico.

Andrew Mountstephens, asesor general de Sixt, declaró a DW que la compañía estaba comprometida con la movilidad sin emisiones, pero «simplemente nos dimos cuenta de que nuestros clientes no estaban preparados para ir al mismo ritmo que nosotros queríamos», y añadió que la falta de infraestructura de carga en toda Europa era una de las principales razones.

Varias empresas de alquiler y uso compartido de vehículos han invertido en modelos eléctricos, pero han registrado grandes pérdidas debido a la falta de interés de los clientes. Hertz, por ejemplo, reportó una pérdida masiva de 2.490 millones de euros en 2024, debido sobre todo al fracaso de una inversión en decenas de miles de vehículos Tesla, cuyo mantenimiento era costoso y que los clientes rechazaron en gran medida.

Si bien las nuevas matriculaciones de vehículos eléctricos en la UE aumentaron drásticamente entre 2017 y 2023, en 2024 se registró un descenso. Para 2025 se cree que sólo el 17 por ciento de los vehículos matriculados sea totalmente eléctrico.

Patrick Schaufuss, director del Centro para la Movilidad Futura de la consultora McKinsey, señaló que los mercados se están desacoplando y que las distintas regiones avanzan a diversas velocidades. «Por lo tanto, este período de transición es crucial, y mantener el éxito económico durante este período es absolutamente decisivo», zanjó.

(rmr/cp)