Toyota llevaba meses jugando con sus seguidores, anticipando su nuevo gran superdeportivo, el heredero espiritual de un clásico como el Toyota 2000GT y de un icono como el Lexus LFA. Durante meses ha ido soltando migas de pan sobre su próximo juguete para petrolheads: un teaser por aquí, luego confirmar el nombre, mostrar una imagen del frontal… Y todo eso nos ha llevado hasta ese momento: el Toyota GR GT 2026 es oficial, real, y tiene pinta de que va a dar guerra.
Es el nuevo buque insignia de la marca, el mayor ejemplo de lo que puede dar de si la división GR y es algo que queda patente desde el primer vistazo. Su diseño no se ha ido muy lejos de los prototipos, logrando un resultado impresionante, tanto por sus rasgos como por sus proporciones.
El frontal mezcla faros afilados con una parrilla que recuerda a otros Toyota, el paragolpes delantero parece un aspirador industrial con sus tres entradas de aire gigantes, el capó añade su toma correspondiente antes de dar lugar a un inclinado parabrisas que es el comienzo de una reducida cabina de la que solo podrán disfrutar dos afortunados.
Es imposible no fijarse es las enormes llantas de 20 pulgadas, monotuerca y con diseño de cinco radios dobles, los faldones laterales tienen sus propias entradas de aire, la línea de cintura está muy marcada y lleva hasta las tomas de respiración situadas sobre el eje trasero, mientras que en la trasera hay un contraste entre el discreto alerón y faros, y los dos escapes dobles.
En cuanto a medidas, hablamos de 4.820 mm de largo, 2.000 mm de ancho y 1.195 mm de alto, apoyados en una batalla de 2.725 mm. Su peso se queda en unos ligeros 1.750 kg, aunque Toyota ya está insinuando que igual lo dejan aún más liviano. No sorprende demasiado si tenemos en cuenta que el chasis es de aluminio.
El interior todavía no se ha detallado técnicamente, pero sí lo suficiente a nivel visual. Las dos personas que se suban a bordo disfrutarán de un cóctel de deportividad y lujo con cuero y Alcantara en tonos negros y rojos, reposapiés de metal, un cuadro digital enorme y una pantalla central flotante.
Lo que sí ha sido confirmado es el sistema híbrido que era un secreto a voces. Pero ojo, no el típico híbrido zen para ahorrar gasolina en el día a día: este es un híbrido de los que te clavan al asiento. El motor principal es un 4.0 V8 biturbo que se combina con una caja automática de 8 marchas creada especialmente para él, que integra el bloque eléctrico, y un sistema de propulsión trasera.
¿Resultado? 650 CV y 850 Nm. Cifras más que serias y que le sitúan, por mucho y en solitario, como el GR de mayor rendimiento. Aún no han soltado el 0 – 100 km/h, pero sí han dicho que va a pasar de 320 km/h, así que rápido, lo que se dice rápido, es.
Por si fuera poco, calza gomas de 265/35ZR20 delante y 325/30ZR20 detrás, frenos carbocerámicos en ambos ejes (aunque nos quedamos con ganas de saber el tamaño de la “paella”) y suspensión de doble horquilla con muelle helicoidal.
Y como guinda del pastel, Toyota aprovechó para mostrar también su criatura de circuito: el GR GT3. Lo describen con los mismos pilares que el modelo de calle (centro de gravedad bajísimo, poco peso con mucha rigidez y aerodinámica tremendamente cuidada), pero adaptado a lo que manda la FIA para la categoría GT3.
Aquí ya no hay medias tintas: el modelo es puro coche de carreras. Carrocería ensanchada hasta el límite, un paragolpes delantero más pegado al asfalto, una entrada de aire central enorme, ópticas formadas por cuatro LEDs cuadrados, una entrada de aire monstruosa en el capó, musculosos pasos de rueda, faldones específicos, un difusor todavía más radical y un alerón trasero que parece un balcón.
El interior prescinde del ambiente premium para ser exactamente el que te esperas: un único asiento bucket, volante de fibra de carbono con botones para aburrir, cuadro digital, una pantalla más pequeña que la del modelo de calle, jaula de seguridad… nada de lujos, aquí todo está pensado para correr.
El Grupo Toyota, además, ha acompañado al Toyota GR GT, sucesor espiritual del Lexus LFA, con el sucesor directo del modelo de Lexus, al menos en nombre, que ha sorprendido con el anuncio de que empleará una mecánica 100% eléctrica y baterías en estado sólido. También lo esperamos con ganas.