El inicio de temporada de Baba Miller en los Cincinnati Bearcats está confirmando el salto competitivo que muchos esperaban del mallorquín en su cuarto curso NCAA. Tras dos años de formación en Florida State y una explosión visible la pasada campaña en Florida Atlantic, el ala-pívot español ha encontrado en Cincinnati el contexto ideal para elevar su impacto. Y lo está demostrando con números que hablan por sí solos: cinco dobles-dobles en sus primeros siete partidos.
Aunque los Bearcats cayeron recientemente ante Xavier (74-79), Miller volvió a ser una de las claves del equipo —a pesar de tener un menor acierto de cara al aro— al sumar su quinto doble-doble del curso. Uno de los dato que refleja la magnitud de su crecimiento. Para ponerlo en perspectiva, el jugador balear acumuló siete dobles-dobles en sus tres primeras temporadas, seis de ellos el curso pasado con Florida Atlantic. En Cincinnati ha igualado casi toda esa producción… en apenas un mes de competición.
Sus dobles-dobles han llegado siempre en puntos y rebotes, igualando ya el registro de producción anotadora-reboteadora del curso anterior. La pasada temporada firmó además uno extra gracias a sus asistencias, pero en este curso su perfil es aun más claro: dominancia física, actividad constante en el aro y una presencia en pintura que le ha convertido en pieza imprescindible en la rotación del entrenador Wes Miller.
Y es que, además, el técnico de los Bearcats ha encontrado en Baba un comodín defensivo. Su capacidad para cambiar sobre exteriores, proteger el aro y corregir errores le ha consolidado como una de las figuras más fiables del equipo. Sus promedios hablan de un jugador muy completo: 13.6 puntos, 11.1 rebotes —cifra que lo sitúa actualmente entre los siete mejores reboteadores—, 1.9 tapones y 1.1 robos. Todo ello en solo siete apariciones.
Ofensivamente también se está mostrando muy eficiente en la parcela que le corresponde. El mallorquín ha superado el 50% de acierto en tiros de campo en cinco partidos, aunque el triple continúa siendo su asignatura pendiente, habiendo experimentado un decrecimiento tanto en volumen como en acierto: apenas 1 de 12 desde el perímetro. Aun así, su producción interior está siendo tan sólida que el equipo no depende de su amenaza exterior para aprovecharlo.
Baba Miller no pierde el ritmo a pesar de su lesión de cadera
Miller tuvo un pequeño susto el 22 de noviembre, cuando debió retirarse ante Louisville por molestias en la cadera tras recibir un golpe en esa zona. Aquella lesión lo dejó fuera de los dos partidos siguientes, pero regresó el 2 de diciembre sin perder el ritmo competitivo: 13 puntos y 11 rebotes, aunque acompañado de 7 pérdidas de balón, un aspecto en el que realmente no ha mostrado ser reincidente.
¡El regreso de Baba Miller! 🇪🇸🔙
📊13 puntos (66.7% TC), 11 rebotes, 3 asistencias, 2 tapones, 7 pérdidas, 2 robos.
No jugaba desde el 22 de noviembre.
✅Victoria de Cincinnati ante Tarleton State (76-58).pic.twitter.com/gx8j2DNUyc
— Gigantes del Basket (@GIGANTESbasket) December 2, 2025
Con él en pista, Cincinnati presenta un balance de 5-2, mientras que el global del equipo es de 6-3. Su impacto es ya indiscutible y, si mantiene este nivel físico y estadístico, el curso apunta a ser, en el momento más adecuado, el más completo de su trayectoria universitaria.