El Museo de Bellas Artes de Badajoz ha incorporado a la colección ‘El Muba Restaura’ dos pinturas del siglo XIX que han sido recuperadas recientemente. Se trata del retrato de 1859 que la pintora Victoria Martín Barhié (Cádiz 1794- 1869) hizo al armador y comerciante gaditano José Joaquín Agacio Ramos, fallecido en 1905 en la localidad extremeña de Aceuchal, y del cuadro ‘Retrato de un magistrado’, pintado en 1853 por Antonio María Esquivel y Suárez de Urbina (Sevilla, 1806- Madrid, 1857).

Ambas obras se pueden contemplar en la sala 00, con entrada por la calle Duque de San Germán, que cuenta así con el tercer número de esta línea editorial, en la que se presentan algunas de las piezas del museo que han sido intervenidas, la historia de estas en la colección, el análisis histórico-artístico y su proceso de restauración, que tiene como objetivo dar a conocer este trabajo más interno al público. Con ello, el MUBA da a conocer este trabajo interno más desconocido para el público.

Retrato del armador y comerciante gaditano José Joaquín Agacio pintado por Victoria Martín.

Retrato del armador y comerciante gaditano José Joaquín Agacio pintado por Victoria Martín. / LA CRÓNICA

El cuadro de Victoria Martín Barhié entra dentro de la reducida nómina de artistas femeninas del siglo XIX español y fue donado al museo en 2006. Esta pintora destaca por su calidad dentro de la pintura de estética neoclásica, en ocasiones, como en el caso de este lienzo, con influencias románticas, y por su trayectoria brillante a nivel institucional. La crítica siempre le fue favorable y sus obras fueron valoradas tanto por los especialistas coetáneos a ella, así como por el público general. La razón no era solo la calidad de su trabajo, sino que se debía también a que Cádiz, lugar donde desarrolló su carrera artística, era la ciudad cosmopolita, ilustrada y liberal del momento. La conservación de la pieza en la colección del museo «es de gran relevancia», al ser conocidos y localizados muy pocos lienzos de la artista (una docena).

Por su parte, el cuadro de Esquivel fue adquirida por el Muba en para su colección en 1973. El pintor fue uno de los más carismáticos y referente del panorama del Romanticismo español por las connotaciones que su azarosa vida personal tuvo en el desarrollo de su pintura. En 1839, cuando se encontraba en el cenit de su carrera profesional, una infección herpética le provocaría una ceguera transitoria durante casi dos años que le llevará a dos intentos de suicidio. 

Proceso de restauración del 'Retrato de un magistrado' de Esquivel.

Proceso de restauración del ‘Retrato de un magistrado’ de Esquivel. / LA CRÓNICA

‘Retrato de un magistrado’ también se conoce por el título ‘Retrato de un académico’ y representa la efigie de busto de un personaje masculino maduro del que desconoce su identidad.

La escasa representación de obras de Antonio María Esquivel en Extremadura convierten este retrato en una pieza destacada dentro de la colección del Museo de Bellas Artes de Badajoz.