España estrena ‘nueva casera’. Este jueves, la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, presentó la nueva empresa estatal de vivienda que reemplazará al Sepes como organismo encargado de gestionar las políticas públicas del sector.  Bajo el nombre de Casa 47, el Gobierno pretende dar una respuesta efectiva a la crisis habitacional en España y apuntalar la vivienda como quinto pilar del estado de bienestar.

El nombre: Casa 47

En línea con el artículo 47 de la Constitución española, la nueva empresa pública de vivienda ha sido bautizada como Casa 47. Según el texto constitucional: «Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación». 

Con esta iniciativa, el Gobierno busca materializar ese derecho y garantizar un acceso más justo a la vivienda. «Cada día nos tenemos que recordar que no es optativo, dar respuesta a este derecho es un mandato constitucional», ha recordado la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez que ha añadido, además, que con la puesta en marcha de esta entidad, el Gobierno está «contribuyendo, 47 años después, a mejorar el Estado del Bienestar».

¿Que cambia con Casa 47?

Más allá de su nuevo nombre, Casa 47 representa la transformación de la antigua entidad encargada de gestionar el parque público de vivienda, Sepes, creada en 1981 para administrar el suelo urbano. La principal novedad de esta reestructuración se centra en la asequibilidad: todo el parque público destinado al alquiler social pasará a estar gestionado por un único organismo, que acompañará durante todo el proceso —desde la construcción de las viviendas hasta la entrega de llaves— a quienes cumplan los requisitos para acceder a ellas.

Además, Rodriguez ha avanzado que lanzará una oferta pública de compra de 100 millones de euros para elevar el parque público de vivienda en España y ha asegurado que el Ministerio ha «encontrado los mecanismos jurídicos para que todo lo que construya la entidad estatal de vivienda sea público para siempre» con el objetivo de evitar que la inversión de dinero, suelo o recursos públicos en un parque estatal acabe en menos privadas. 

¿Cómo funcionará Casa 47?

Las viviendas ofertadas desde Casa 47 funcionarán bajo un modelo de alquiler público estable y de larga duración, diseñado para ofrecer seguridad y precios accesibles a sus inquilinos. La nueva empresa pública permitirá contratos de hasta 75 años: estos contratos se estructurarán en un primer periodo de 14 años, seguido de prórrogas automáticas cada siete años, siempre que las personas arrendatarias mantengan la mayor parte de las condiciones de acceso fijadas por el Ministerio de Vivienda. Este sistema se aplicará tanto a futuros inquilinos como a quienes ya han recibido las llaves de alguna de estas viviendas —como son algunos territorios afectados por la Dana de Valencia—.

El funcionamiento y la gestión de todo este parque se centralizará en un portal digital, en el que se podrán consultar las promociones disponibles, los requisitos de acceso, las condiciones económicas y se podrá formalizar la solicitud de vivienda. También será el canal para gestionar renovaciones y trámites asociados a los contratos de larga duración.

¿Qué precios tendrán los alquileres?

El objetivo central del Ministerio es que los alquileres sean verdaderamente asequibles. Para ello, Casa 47 fijará los precios de manera que no superen el 30% del salario de los inquilinos, el umbral que la Ley Estatal de Vivienda establece para considerar un alquiler en condiciones accesibles. El cálculo se hará en función del salario medio de cada territorio, ajustando así las rentas a la realidad económica local. Como ejemplo, la ministra Isabel Rodríguez apuntó que, en Málaga, las mensualidades quedarán previsiblemente entre 680 y 690 euros.

«En otros lugares donde aún no se ha llegado a esa tensión, vamos a trabajar con otros criterios correctores, como que no se superen los precios actuales» ha explicado Rodríguez, que ha mencionado las viviendas que la Sareb tenía en Olivenza, Badajoz, y donde, con una renta media de 25.000 euros anuales, los alquileres costarán unos 400 euros.

 ¿Quién tendrá acceso a estas viviendas?

El Ministerio de Vivienda ha fijado ya el perfil económico de quienes podrán acceder a las viviendas en alquiler asequible de Casa 47. El requisito central será la renta: los solicitantes deberán percibir ingresos de entre 2 y 7,5 veces el IPREM, cuyo valor en 2025 se mantiene en 600 euros mensuales. Eso sitúa la horquilla entre 16.800 y 63.000 euros anuales.  Sin embargo, sobre al primer filtro económico se añadirán otros de carácter patrimonial, que el ministerio no ha especificado.

Con esto, Vivienda sostiene que este modelo permitirá llegar «hasta el 60% de la población» con dificultades para acceder al mercado libre. Además, para quienes tengan ingresos por debajo de los 16.800 euros al año, el departamento recuerda que «se les apoya a través de la vivienda social». Y, en el extremo opuesto, considera que las rentas más altas quedan fuera del programa porque «se entiende que no deben tener problemas para acceder al mercado libre».

El Ministerio insiste en que la amplitud de la franja responde a un problema de acceso a la vivienda que califica de «transversal», especialmente acusado entre los jóvenes y la clase trabajadora. La fórmula elegida para fijar los precios parte de un principio básico: que los alquileres no superen el 30% de la renta media de los inquilinos, un límite asumido como referencia para garantizar pagos sostenibles. 

¿Cuántas viviendas tiene la nueva entidad?

El parque público que gestionará Casa 47 se apoya en una combinación de viviendas ya construidas y nuevas promociones en desarrollo. Hasta ahora, el Estado dispone de 45.000 viviendas destinadas al alquiler, la única modalidad que ofrecerá la nueva empresa pública. 

A esta base se suman más de 2.400 metros cuadrados de suelo sobre los que se ha proyectado la construcción de otras 55.000 viviendas en régimen de arrendamiento asequible. A este parque se añadirán también suelos y viviendas procedentes de otros ministerios —Hacienda, Defensa o Interior— para reforzar la oferta pública.

Además del patrimonio ya disponible, Casa 47 está desbloqueando proyectos de urbanización con impacto directo en ciudades como Sevilla, Ibiza o Valencia, y prevé impulsar otros en Málaga y Madrid en cuanto obtenga la aprobación municipal. Estos desarrollos permitirán ampliar significativamente la oferta de vivienda asequible en zonas especialmente tensionadas.

Para acelerar todavía más el crecimiento del parque, el Ministerio de Vivienda lanzará una oferta pública de compra de 100 millones de euros, destinada a incorporar nuevas unidades. En ese compromiso por ampliar el parque público, el Gobierno explorará también como nueva vía la compra de viviendas a particulares, una fórmula que hasta ahora no formaba parte del esquema habitual de la política de vivienda estatal.

¿Dónde se ubican las viviendas de Casa 47?

Aunque no existe un desglose público y detallado de la ubicación de las 40.000 viviendas heredadas de la Sareb, se conocen algunos datos territoriales: Cataluña concentra una cuarta parte, con unas 14.000 viviendas; en Madrid capital hay alrededor de 1.300; la Comunidad Valenciana suma unas 3.500 y Andalucía, cerca de 4.500. 

¿Cuándo empezarán a estar disponibles?

El proyecto Casa 47 dará un salto operativo durante el primer trimestre de 2026, cuando el Ministerio active el portal online de consulta que centralizará toda la información de las viviendas asequibles. En esta plataforma se podrán revisar las promociones disponibles, los requisitos específicos de cada vivienda y realizar los trámites necesarios para solicitar el alquiler. 

La intención del departamento de Isabel Rodríguez es que la experiencia de uso sea similar a la de portales inmobiliarios como Idealista o Fotocasa, con una navegación intuitiva y acceso inmediato a los datos esenciales para los futuros inquilinos.