Cada vez más ciudades se han sumado a la implantación de medidas para reducir la contaminación y mejorar la calidad del aire, restringiendo el acceso de vehículos a las zonas más sensibles. La prueba de ello es la creación de Zonas de Bajas Emisiones, donde solo pueden circular coches poco contaminantes, en grandes ciudades como por ejemplo, Barcelona o Madrid.
Una intención que se está llevando a cabo en toda Europa y que pretende disminuir las emisiones y el ruido. Un futuro que miraba hacia el coche eléctrico como la alternativa más sostenible, los Gobiernos han proporcionado subvenciones a la compra para quienes cambien al eléctrico y ventajas a zonas de aparcamiento.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, asiste a un debate sobre el nuevo plan de pensiones 2028-2034.
OLIVIER HOSLET / EFE
De hecho, la Unión Europea pretendía eliminar todos los coches de combustión nuevos a partir de 2035, pero ha dado marcha atrás en su prohibición. Países como Alemania, que ha sido la principal objetora, han presionado la normativa para que no se cierre la puerta a los motores térmicos.
El plan original de la UE consistía en prohibir la venta de coches nuevos de combustión (gasolina y diésel) a partir del año 2035, no se limitaría la circulación de los coches antiguos, pero no se podrían matricular vehículos nuevos que emitiesen CO2.

Cargador de coche eléctrico de la empresa Char.gy en una ciudad británica.
Char.gy
Lee también
Tras la presión de países como Alemania, la Comisión Europea ha revisado su plan de prohibir la venta de coches con motor de combustión, aceptando que se puedan seguir comercializando motores de combustión «altamente eficientes».
Además, se refleja que la Unión Europea estaría dispuesta a permitir combustibles sintéticos o de bajas emisiones como alternativa, manteniendo «todas las tecnologías abiertas». De modo que dará paso a una transición más flexible que incluirá motores térmicos, combustibles alternativos y eléctricos.