Imagina que el trocito de chocolate negro que te comes antes de estudiar no es solo un placer culpable, sino también una herramienta para mejorar tu memoria a corto plazo. Así lo ha determinado una investigación reciente que concluyó que consumir chocolate negro rico en flavanoles antes de una tarea cognitiva puede activar sistemas clave del cerebro relacionados con la atención, el aprendizaje y el almacenamiento de información.

Un equipo de investigadores del Shibaura Institute of Technology, en Japón, descubrieron que ciertos compuestos amargos del cacao, conocidos como flavanoles, pueden mejorar el rendimiento de memoria hasta en un 30 % en animales, especialmente si se consumen aproximadamente una hora antes de aprender algo nuevo.

El chocolate negro, particularmente el que contiene más del 70 % de cacao (si es 85% mejor que mejor), es rico en flavanoles, compuestos vegetales con potentes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que también se encuentran en las bayas, el té y el vino tinto.

Según el estudio publicado en la revista Current Research in Food Science, los flavanoles no necesitan ser absorbidos en grandes cantidades por el torrente sanguíneo para ejercer su efecto, sino que gracias a su sabor amargo y astringente se activan receptores sensoriales en la boca y el intestino, enviando señales rápidas al sistema nervioso central.

El resultado es una activación casi inmediata del locus coeruleus (LC), una pequeña estructura en el tronco encefálico que actúa como alarma cerebral y que libera noradrenalina, el neurotransmisor que mejora el estado de alerta y favorece la consolidación de la memoria. Y este es el truco que podemos emplear para nuestros objetivos.

Pero, ¿cómo mejora el chocolate negro la memoria?

El proceso es realmente llamativo. Cuando introduces chocolate negro en tu boca, los flavanoles activan receptores sensoriales que envían señales al cerebro. Estas señales estimulan el LC, lo que provoca una liberación de noradrenalina, especialmente en el hipocampo, la región cerebral encargada de transformar los recuerdos a corto plazo en recuerdos a largo plazo.

Tal y como demostraron los experimentos realizados con ratones, aquellos que consumieron flavanoles una hora antes de un test de memoria fueron un 30 % más precisos al identificar objetos nuevos, en comparación con los que no los consumieron. Este fenómeno coincide con una ‘ventana de memoria’ cerebral crítica que ocurre justo después del aprendizaje: el momento en el que el cerebro decide qué información conservar y cuál descartar.

Además, este pico de noradrenalina apareció también en otras áreas del cerebro relacionadas con la motivación, como el núcleo accumbens, lo que sugiere que los flavanoles no solo mejoran la memoria, sino también el interés y el enfoque hacia la tarea en cuestión.

¿Sirve para humanos?

Aunque los estudios actuales han sido realizados principalmente en animales, los resultados concuerdan con investigaciones previas en adultos mayores. En un ensayo clínico a gran escala realizado en 2023, sin ir más lejos, aquellas personas que consumieron suplementos de flavanoles durante un año mostraron mejoras significativas en pruebas de memoria relacionadas con el hipocampo.

Además, otros estudios de neuroimagen han demostrado que el consumo regular de chocolate negro puede aumentar el flujo sanguíneo cerebral, lo que se traduce en una mejor función cognitiva. Así que este nuevo hallazgo japonés lo que hace es aportar una visión adicional a cómo nuestro cerebro reacciona a los sabores intensos.

Según los datos del estudio, si quieres aprovechar al máximo el efecto del chocolate negro, deberías consumirlo aproximadamente 45 a 60 minutos antes de una sesión de estudio o una tarea que requiera atención y retención de información, ya que los beneficios son temporales. Por lo que antes de ir corriendo a devorar una tableta de chocolate, recuerda que aunque sea negro, sigue siendo alto en calorías y grasas; modera su consumo y elige siempre como mínimo con un 70% de cacao sin azúcares añadidos ni grasas saturadas.

Imagina que el trocito de chocolate negro que te comes antes de estudiar no es solo un placer culpable, sino también una herramienta para mejorar tu memoria a corto plazo. Así lo ha determinado una investigación reciente que concluyó que consumir chocolate negro rico en flavanoles antes de una tarea cognitiva puede activar sistemas clave del cerebro relacionados con la atención, el aprendizaje y el almacenamiento de información.