Leticia Sabater cerró este domingo su semana más aragonesa del año con un multitudinario show en un pueblo de 80 habitantes en el que congregó a 1.000 personas, llenando por primera vez el pabellón. Fue el epílogo de unos días en los que protagonizó la cena de Navidad de una empresa a bordo de una limusina por el centro de Zaragoza y el acto más popular de las fiestas de Santa Bárbara de María de Huerva.

El pabellón municipal de Singra (Teruel), acogió el concierto de la cantante y presentadora. No cabía ni un alfiler y, tal fue la conexión con el público, que se prolongó el espectáculo más de lo habitual. 

«Muy buenas noches Singra. Qué maravilla cómo está este pabellón hoy, que se ha llenado por primera vez. Esta noche vamos a darlo todo. Arriba Singra y arriba Aragón». Así comenzó una velada en la que hubo lugar para celebrar dos cumpleaños y para avanzar la Navidad con el recientemente estrenado villancico ‘La conejita de Papá Noel’.  

«He terminado afónica de lo bien que me lo he pasado. He cantado tres canciones más de las previstas porque la gente pedía más y porque yo estaba muy feliz. Ha sido una maravilla venir a Singra. Es sin duda uno de mis conciertos favoritos de esta gira», explica Leticia Sabater. 

Uno de los momentos más curiosos fue cuando el alcalde de Singra, José Javier Fuertes, venció la timidez para subir al escenario y bailar con la artista la canción ‘Física y Química’, de Despistaos. «El alcalde ha estado muy simpático. Estaba contentísimo y me ha dicho que nunca había visto el pabellón así». 

Ya bien entrada la noche, Leticia Sabater puso rumbo a su casa dejando atrás Singra y llevándose un recuerdo entrañable. «Me parece maravilloso ir a estos pueblos tan pequeñitos y que la gente lo pase tan bien. Estos eventos son muy necesarios porque animan a la gente. Y para mí es un regalo encontrarme con tanto cariño y respeto», concluye la barcelonesa.