Hay momentos en los que un futbolista debe mirarse al espejo y decidir qué quiere ser. Ángel Alarcón (21 años) lo hizo hace tiempo. En una conversación clave con Francesco Farioli entendió que, para responder a la exigencia de un gigante como el FC Porto y desplegar todo su potencial, debía dar un paso adelante. Ese clic mental, sumado a la confianza del técnico italiano, ha impulsado la mejor versión del delantero formado en La Masia.

Su presencia en el pasado Mundial de Clubes no quedó en una anécdota. Ha tenido continuidad en la primera parte de la temporada: titular en Taça da Liga, titular en Europa League y cada vez con más minutos de calidad dentro de la rotación. Su versatilidad -puede actuar en punta o atacar desde banda- se ha convertido en un activo ideal para Farioli, que valora especialmente su capacidad para interpretar diferentes alturas y ritmos del juego.

Ángel Alarcón se va asentando en el Porto.

Ángel Alarcón se va asentando en el Porto.

FC Porto

Un jugador que se ha afinado por completo

El propio técnico ha hablado de él en sala de prensa. Ha sido exigente, pero también elogioso. Ha explicado parte del cambio que está experimentando: un jugador ultra profesional, más consciente del contexto donde compite. Alarcón ya era ordenado en sueño, descanso y nutrición; ahora ha añadido nuevos hábitos y rutinas que, según el cuerpo técnico, están multiplicando su rendimiento.

Su día a día es el reflejo de ese compromiso: Ángel tiene que estar en la ciudad deportiva a las 08:30 y suele llegar a las 08:00. Desayuno, charla técnica con los entrenadores, entrenamiento, tratamiento de fisios, comer y vuelve a casa sobre las 14:30 horas.

A nivel personal, no puede estar más satisfecho. Está muy feliz en el Porto y en la ciudad. Sólo piensa en triunfar en Portugal y en aprovechar al máximo las oportunidades que le van llegando. Tanto Farioli como los compañeros le han recibido muy bien y eso ha hecho que su adaptación sea muy buena. Se siente como en casa y tiene varios españoles de compañeros: Samu, Gabri Veiga o Borja Sainz.

Del Barça al Porto: un cambio necesario

Alarcón debutó muy joven con Xavi Hernández, pero las lesiones y la competencia en la delantera azulgrana acabaron empujándolo a buscar una salida. Había cumplido un ciclo y necesitaba otro lugar para crecer. La temporada pasada ya fue uno de los mejores jugadores del filial del Porto en Liga Portugal 2, con siete goles.

Este curso, totalmente integrado a las órdenes de Farioli, incluso ha bajado en algunos momentos con el segundo equipo para mantener ritmo competitivo… y marcar diferencias. Ante Portimonense, sin ir más lejos, bajó, dominó y se llevó el MVP. “Por encima de la categoría” es la conclusión interna en el club sobre su rendimiento cuando baja un escalón.

Pero el objetivo está claro: consolidarse en el primer equipo. El Porto pelea el título con Sporting y Benfica, y cada minuto cuenta. El reto de Alarcón es aumentar su rol y aprovechar la puerta que le ha abierto Farioli.

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En el radar de la Sub-21

Nacido en 2004, Alarcón entra de lleno en los planes de la Sub-21. El cuerpo técnico de David Gordo lo conoce bien y sigue de cerca su progresión. Su polivalencia ofensiva, su capacidad de llegada y su madurez creciente son cualidades muy valoradas.

Además, pertenece a una generación de enorme talento: Álex Valle, Iker Bravo, Gonzalo García, Yarek Gasiorowski o Iván Fresneda ya han compartido etapas con él en categorías inferiores. Puede ser competidor o complemento de Jan Virgili, Jesús Rodríguez, Pablo García o el propio Bravo.

En el FC Porto están convencidos. Firmaron a Alarcón sabiendo que era un talento por pulir, un jugador con condiciones de jugador grande que sólo necesitaba continuidad, exigencia y un contexto adecuado. Eso lo ha encontrado con Farioli.

Los resultados están apareciendo. La confianza también. Y la recompensa -como repite el propio jugador- llega para quienes nunca se rinden. En las buenas y en las malas.