Ford ha anunciado la siguiente fase de su transformación en el mercado europeo, un movimiento estratégico centrado en la agilidad, la eficiencia de costes y la redefinición de su promesa de marca.

Esta estrategia se sustenta en tres pilares fundamentales: robustecer su división de vehículos … comerciales, Ford Pro; expandir la gama de turismos con nuevos modelos distintivos; y optimizar el sistema industrial para incrementar la escala y la eficiencia operativa.

El presidente y consejero delegado de Ford, Jim Farley, afirmó que «como empresa estadounidense vemos a Europa como la vanguardia en la transformación global de nuestra industria. Cómo competimos aquí, cómo innovamos, nos asociamos e invertimos escribirá el manual para la próxima generación».

«Nuestro plan es potenciar el Óvalo Azul», dijo Jim Baumbick, presidente de Ford Europa. «Estamos aprovechando alianzas estratégicas para asegurar la competitividad, pero estamos obsesionados con el producto. Serán vehículos divertidos de conducir, totalmente conectados y que destacarán entre la multitud».

En este contexto de transformación, que incluye una nueva ofensiva de productos multienergía y asequibles que mejorarán la gama existente para 2028, la compañía ha despejado dudas sobre el futuro de sus operaciones en España.

A pesar de anunciar una alianza estratégica con Grupo Renault para ampliar la oferta de vehículos eléctricos en Europa, Ford asegura que esta asociación «no tendrá un impacto» en sus operaciones en Valencia. La empresa confirma que la planta de Almussafes «seguirá desempeñando un papel crítico para llevar a cabo el plan de Ford de una cartera mejorada de vehículos de pasajeros en Europa», asegurando además la llegada de un lanzamiento de un modelo multienergía a la factoría valenciana.

Los pasos de Ford para asegurar una transición exitosa

1. Alinear los Objetivos con la Realidad. Debemos alinear los objetivos de CO2 con la adopción real del mercado y proporcionar a los fabricantes de automóviles un horizonte de planificación realista y fiable de 10 años. Esto incluye dar a los consumidores la opción de conducir vehículos híbridos durante más tiempo, cerrando la brecha en lugar de forzar un salto para el que no están preparados.

2. Incentivar la Transición. Los fabricantes europeos han invertido cientos de miles de millones en vehículos eléctricos. Los gobiernos deben igualar ese compromiso con incentivos de compra consistentes y una infraestructura de carga que se extienda más allá de los centros urbanos ricos hacia el corazón rural.

3. Apoyar la Economía del Trabajo. El enfoque actual hacia los vehículos comerciales es un impuesto económico sobre la columna vertebral de Europa. Solo el 8% de las nuevas furgonetas son eléctricas. Estos vehículos son herramientas para fontaneros, floristas y constructores. Los objetivos agresivos de CO2 en vehículos comerciales penalizan injustamente a las pequeñas y medianas empresas que generan más del 50% del PIB de Europa.

Esta planificación estratégica está diseñada para navegar por las cambiantes regulaciones de emisiones de CO2 del continente, ofreciendo una gama de opciones multienergía asequibles durante el periodo de transición.

El presidente de Ford Europa, Jim Baumbick, señaló la necesidad de un enfoque equilibrado: «Necesitamos permitir que todos se beneficien de la electrificación y dejar que los clientes elijan, ya sean vehículos totalmente eléctricos o híbridos».

Apuesta multienergía Ford

Los planes de la compañía contemplan hacer frente a las «las cambiantes regulaciones de emisiones de CO2 de Europa», proporcionando a los clientes una gama de opciones multi- energía asequibles durante la transición a la electrificación. La cuota actual de vehículos eléctricos en Europa se mantiene en el 16.1%, muy por debajo del 25% de nuevas matriculaciones de vehículos requerido para cumplir con los estrictos objetivos de CO2 de Europa para 2025.

«Necesitamos permitir que todos se beneficien de la electrificación y dejar que los clientes elijan, ya sean vehículos totalmente eléctricos o híbridos», dijo Jim Baumbick, presidente de Ford Europa. «Se trata de hacer la transición más atractiva y asequible para todos los consumidores y empresas, estimulando la demanda en lugar de sofocarla».

Para asegurar el éxito en su transición Ford propone tres pasos clave: alinear los objetivos regulatorios con la realidad del mercado, incentivar la transición ampliando la infraestructura de carga más allá de los centros urbanos, y apoyar la transformación en el sector de los vehículos comerciales.