BlacRock, la mayor gestora del mundo, ha anunciado, a través de un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) esta tarde, la colocación acelerada del 7,1% de su participación en Naturgy a cambio de unos 1.800 millones de euros. Con ello, reduce su participación en la gasista y se queda en alrededor del 12% del capital tras esta desinversión. Naturgy gana más liquidez tras la autoopa y ya dispondría de un free float (o capital flotante, es decir, acciones que están en el mercado) en más del 25%. Naturgy capitaliza actualmente alrededor de 25.000 millones de euros. Sus títulos se intercambian en el mercado por más de 26 euros a cierre de mercado de este miércoles.

La venta será ejecutada por “J.P. Morgan, a través de una oferta de colocación acelerada (bookbuilt) entre inversores cualificados de hasta aproximadamente 69 millones de acciones ordinarias de Naturgy Energy Group, representativas de aproximadamente el 7,1% del capital social de la Compañía. J.P. Morgan actúa como único coordinador global. La oferta comenzará inmediatamente después de la publicación de este anuncio y se llevará a cabo de conformidad con el acuerdo de negociación en bloque secundario suscrito entre el vendedor y el gestor en los términos habituales para este tipo de transacción”, ha explicado el fondo a la CNMV.

Esta venta se produce despúes de que BlacRock, a través de GIP, acudiera a la autoopa que desplegó la compañía con el objetivo de ganar liquidez y volver a los principales índices de cotizació mundiales. La falta de free float en el último año tras la entrada en el capital de IFM había lastrado la capitalización de la empresa en el mercado. Fuentes de Naturgy señalan que el aumento del free float es uno de los objetivos clave del plan estratégico 25-27, y que esta operación la refuerza.

Con esta operación, BlacRock confirma su apuesta por tener una participación inferior y de corte financiero en las compañías donde invierte. La firma entró en el capital de Naturgy después de comprar la gestora GIP, que había entrado en el capital de Naturgy en 2016 tras comprar parte de la participación de Criteria Caixa y Repsol por alredero de 19 euros por acción. Ahora, tras las dividendos cobrados en los últimos años, decide reducir su presencia en la compañía gasista.

Con este movimiento, se confirma que los rumores de los últimos años en el mercado que apuntaban a que tanto GIP como CVC, que cuenta con otro 18% del capital, tenían intención de vender después de casi una década en el capital de la empresa. Naturgy ha explorado en los últimos años diferentes propuestas para dar una salida a sus accionistas. Primero buscó dividir la firma en dos, con el proyecto Géminis, pero no contaba con el respaldo del Gobierno. Posteriormente, la firma y su principal accionista, Criteria Caixa, que cuenta con casi el 25% del capital, negociaron con la compañía de Abu Dabi TAQA una posible opa, pero las discrepancias por la gobernanza también descarrilaron esa opción.

Ahora falta por confirma que efectos puede tener en la gobernanza de la compañía la desinversión de BlackRock, que cuenta con dos consejeros dominicales en el consejo de administración y podría perder uno. Eso podría propiciar el nombramiento de un consejero independiente. La cuestión no es menor. Las intenciones de venta de algunos accionistas está generando que la firma no pueda avanzar en algunos asuntos e incluso se ha podido encontrar con conflictos de interés por las participaciones de estos accionistas en otras compañías. Habrá que ver qué decisión toma la compañía, porque también podría amortizar el puesto en el consejo.

Otro de los accionistas interesado en vender es CVC, que suma un 20% junto con Corporación Financiera Alba. El movimiento que ha hecho ahora BlackRock le convierte en segundo mayor accionista de la empresa, con alrededor del 18% del capital. Otra de las incógnitas que se despejarán antes de la apertura del mercado este jueves es quién toma ese 7% de Naturgy. La intención de JP Morgan es colocarlo entre inversores cualificados. Si algún comprador supera el 3% del capital, tendrá que ser notificado a la CNMV. “Una vez finalizada la oferta, el gestor anunciará los términos finales de la oferta, incluido el precio de venta, mediante un anuncio de información privilegiada”, señala BlackRock en su comunicado a la CNMV.

En cualquier caso, la bajada de participación de la gestora liderada a nivel mundial por Larry Fink refuerza al resto de accionistas. Criteria Caixa tendrá más poder dentro de la energética. El holding liderado por Isidro Fainé busca invertir en empresas estratégicas en las que ejerce una posición de liderazgo. Su objetivo es nutrir de dividendos a la Fundación Bancaria La Caixa, que despliega la obra social.

BlackRock ha contado estos años con un 20% del capital que compró GIP. Este mismo 2025 bajó a casi un 18% después de la autoopa del 10% que ejecutó la empresa. Posteriormente, aumentó un ligero 0,1%, ya que compró una gestora que a su vez tenía una pariticipación residual en la gasista liderada por Francisco Reynés.

Con esta desinversión, el fondo australiano IFM pasa a ser el tercer mayor accionista de la empresa. El fondo liderado por Jaime Siles lanzó una opa parcial por Naturgy en 2021 y posteriormente ha ido reforzándose en el capital. Su objetivo era tener dos asientos en el consejo de administración.

La desinversión de Blackrock se produce en un momento dulce de resultados para la compañía. En los últimos dos años la compañía ha registrado resultados récord, con unas ganancias de alrededor de 2.000 millones cada año. Este 2025 también prevé alcanzar esa cifra. La firma se está viendo impulsada por la mayor contribución de sus centrales de ciclo combinado, que están funcionando muchas más horas desde el apagón del pasado 28 de abril. Su función es dar seguridad de suministro y evitar una nueva desconexión masiva.